De interés público

Déjame platicarte, Tamaulipas

jueves, 12 de mayo de 2022 · 00:14

He sido testigo de tu deterioro. He sido testigo de tu marginación,  creciente estigmatización y abandono. He sido testigo del abandono total, por parte de los pésimos gobiernos estatales, municipales y federales durante estos 36 años, con la complicidad del poder legislativo y judicial, de las causas más nobles de tu ser: el bienestar social y el pleno desarrollo.
Una vez fuiste una tierra de arduo trabajo y gran progreso, sin contar con instrumentos de desarrollo como el Tratado de Libre Comercio, fuiste capaz de desarrollarte como un importante bastión de la nación.
En materia del sector primario, lograste un lugar de excelencia en lo agropecuario, en materia de las industrias extractivas, lograste un gran avance en cuanto al sector energético se refiere. En materia de industria lograste grandes avances en áreas como la petroquímica y la agroindustria.
Sin embargo, en materia de comercio y coproducción internacional tu interpretación y utilización del nuevo esquema de apertura plasmado en el TLCAN sólo benefició notablemente a empresas trasnacionales con muy escaso beneficio en términos de transferencia de tecnología, creación de marcas mexicanas, valor agregado a la cada vez más escaza empresa tamaulipeca de clase mundial, quedando un gran vacío en el beneficio que originalmente planteaba para la sociedad este acuerdo trinacional.
El Estado rector brilló por su ausencia, se perdió en las tinieblas de la corrupción y en vez de promover el desarrollo se dio a la tarea de ser cómplice de la mafia del poder y olvidar sus nobles ocupaciones de velar y encauzar el Estado por la senda del desarrollo pleno.  Por desgracia, los nefastos gobiernos que para mucho mal te gobernaron, no fueron capaces de reconvertir al Estado de acuerdo con los nuevos tiempos del nuevo orden económico mundial.
Los beneficios esperados de la globalización pasaron de noche en Tamaulipas, quedándose atrapada tu productividad multifactorial en esquemas anacrónicos, con gran impacto negativo en tejido social que francamente se pauperizó al máximo, a la vez que fueron olvidados, objetivos de aumentar tu competitividad multifactorial y por lo tanto tu competitividad, calidad de gobernanza, Estado de derecho, certidumbre jurídica, nivel de facilidad y apoyo a las actividades productivas, financiamiento del desarrollo, etc., etc., en una palabra maximizar el bienestar social y el grado de desarrollo humano de nuestras comunidades en los 43 municipios  y a lo largo de las seis regiones de la entidad.
En Tamaulipas en los últimos treinta y cinco años ha reinado cada vez más el estado de lo chueco en ves del Estado de derecho. El Estado otrora poderoso rector y guía del desarrollo, hoy pasa cada vergüenza al ser sólo un títere manejado por la mafia del poder a merced de grupúsculos de poder ajenos al interés colectivo de la muy pauperizada sociedad tamaulipeca.
La ubicación de Tamaulipas es aún estratégica en la geopolítica y economía global del siglo XXI, a pesar del gran desperdicio de oportunidades en que incurrió el gobierno estatal y sus pilares cupulares.
Lo anterior no obstante que adicionalmente a su ubicación megaestratégica subutilizada; sus recursos naturales y humanos envidiables fueron desperdiciados, incurriéndose en un gran daño irreversible para la sociedad y el futuro de sus próximas generaciones.
El daño no es menor, el retroceso no es recuperable en el corto ni en el mediano plazo, hablamos de más de 30 años de un gobierno neoporfirista, que olvidó o hizo omiso la importancia del estado en el desarrollo en este caso del Estado de Tamaulipas.
Pero adivina qué, hemos sido limitados en nuestras posibilidades de desarrollo a nivel individual, familiar, grupal, colectivo y en todas las modalidades de organización del trabajo y la convivencia pacífica y progresista.
Los pésimos gobiernos de los últimos 36 años en México y 30 en el caso de Tamaulipas, nos han robado el futuro, siendo el Estado con mayor potencial para haber utilizado el tratado de libre comercio en su beneficio.
A más de 25 años de la vigencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, no fuimos capaces de aprovechar las oportunidades que éste nos brindó.
No pudimos ni siquiera utilizar a un nivel mínimo las ventajas que este tratado dio en términos de su tema central que fue el acceso al mercado más grande del mundo en ese periodo. Es realmente vergonzoso cómo se desperdiciaron las oportunidades, principalmente por la culpa de los malos gobiernos y las cúpulas de poder que lejos de pugnar por una reconversión integral en términos económicos, políticos y sociales para maximizar los beneficios de este tratado.
La pregunta, muy amado Tamaulipas: ¿Vas a seguir con más de lo mismo? O ¡¡¡elegirás para tu bien un cambio verdadero con la 4T y el doctor Américo Villarreal Anaya!!!

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