El Inquisidor

Elecciones maquiavélicas

lunes, 16 de mayo de 2022 · 00:00

Cuando leí allá por los inicios de los 80, la obra magistral de Maurice Joly (1829/1878) sátira hecha contra Napoleón III y prologada por el anarquista francés Jean Francois Revel, “Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu”, no pude dejar de maravillarme al ver que ejemplificaba lo que hacía el PRI para manipular a las masas y mantener el poder por 70 años.
A la muerte de Colosio y desprestigio de esa institución le pasaron la estafeta al PAN. Una obra que se resume en hacer algunos cambios para que no cambie nada, todo ello contenido dentro del libro de Joly.
Se trata de quitar al parlamento las iniciativas de ley, declarándolas inconstitucionales a través de un juez, la destrucción de los partidos políticos y su ideología como ya lo hicieron, usar las leyes para someter a los adversarios políticos.
Politizar el papel de la economía y las finanzas a través de organismos reguladores internacionales, tratando de determinar políticas dictadas por el imperio económico, usar los aspectos legales, fiscales y de regulación para someter a los adversarios, fabricar diputados incondicionales, cooptar la prensa y fomentar el despiporre financiero.
Un manual del déspota moderno, como dice Joly, es el arte de transformar un régimen de leyes en uno autoritario, es el arte de desquiciar las instituciones liberales sin abrogarlas, dándole pan y circo al pueblo, teniéndolo desinformado como condición o al menos subinformado que tenga cada vez menos necesidad de ella, a medida que le pierde el gusto al considerar hechos normales a lo excepcional, obviamente que ahora existen las redes sociales que despertaron al ciudadano.
En Tamaulipas asistimos a un hecho inusitado, se echó a andar la maquinaria judicial para congelar activistas, sin ánimo de juzgar los procesos abiertos que tienen en la mira a varios adversarios del régimen que fenece por hechos presumibles de corrupción por delincuencia organizada y varios, es bastante cuestionable que sea precisamente a 15 días de las elecciones para gobernador.
Porque esos procesos son largos y no se resuelven de la noche a la mañana, toda vez que se sigue un procedimiento judicial que lleva tiempos y términos y no hace a nadie culpable, toda vez que los implicados se presumen inocentes hasta que se les demuestre lo contrario, por lo que resulta evidente que son acciones de impacto mediático para influir en las preferencias del electorado.
Esto enrarece el proceso electoral, para ambos bandos; por otra parte, el gobernador no se ha quitado el proceso judicial en su contra y ello le resta preferencias al candidato emanado de su partido. Hay personas que ya decidieron y nada les hará cambiar de opinión a menos que sea por la compra del voto, por ello la institución electoral y los partidos políticos deberán endurecer sus acciones para evitar que esto suceda, en las casillas estará el control a la hora de votar.
El ciudadano deberá observar que hay dos proyectos de gobierno a la hora de elegir, uno representado por el nacionalismo y otro por el neoliberalismo, ya se enfrentaron en el Congreso de la Unión, algunos se exhibieron feamente ante el pueblo de México votando contra la reforma eléctrica apoyando a las empresas extranjeras, pasando sobre el interés nacional.
Los candidatos doctor Américo Villarreal, de Morena-PT-Verde, de la coalición Juntos Haremos Historia y César Verastegui “El Truko”, de la coalición Va por Tamaulipas, cada uno tiene sus fortalezas y defectos que a cada ciudadano le toca analizar para emitir su sufragio.

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