RÍO REVUELTO

El agua bajo nuestros pies

sábado, 6 de agosto de 2022 · 00:00

El tema del agua ha tenido un tinte político desde el origen de los tiempos, al ser un recurso vital y necesario, pero es justo cuando está en sus momentos más críticos cuando se vuelve con mayor razón un motivo de conflicto.

En más de una ocasión hemos mencionado las intenciones o en su defecto, pretenciones, de parte del gobierno de Nuevo León, de “renegociar” o más bien de incumplir con el acuerdo de la entrega de agua a Tamaulipas, esto por la crisis que viven los neoloneses, pero el problema es que los términos ya prevén excepciones y en este caso las condiciones de los niveles de las presas están en los niveles establecidos para que sí se realice la entrega programada del primer Estado al segundo.

Mientras tanto en Nuevo Laredo, los ecologistas han pedido a la Federación comenzar con el tema de la exploración -para eventual explotación- de los pozos de agua, pues las condiciones hidrológicas locales son de alguna manera muy ricas y ayudarían a ir reduciendo paulatinamente la dependencia del río Bravo.

Esto, de alguna manera en preparación para una eventual contingencia, aprendiendo de Nuevo León, quienes comenzaron a buscar fuentes alternas de agua hasta que ya de plano estaban bien entrados en la crisis.

Los veneros que emanan tanto del arroyo El Coyote como del río Bravo están por todos lados, de hecho existen versiones de que algunas de las avenidas siguen básicamente la forma de éstos, tal es el caso de la Paseo Colón, cuyo trazo no tendría porqué tener la curvatura que ostenta, si ésta siguiera un trayecto normal.

Como ese hay otros ejemplos, pero tanto historiadores como los especialistas en la materia no terminan de ponerse de acuerdo en la razón de algunos trazos, pues mientras algunos aseguran que obedece a la cuestión hidrológica, otros se inclinan en atribuirlo simplemente a la distribución de los terrenos que después obligó a que las vialidades adquirieran esas formas.

Al final de cuentas, es un hecho que consta a todo ciudadano originario o que tenga al menos un par de décadas viviendo en Nuevo Laredo, que la cuestión hidrológica es favorable en ese sentido, en el subsuelo de la ciudad, en algunos casos ha sido incluso algo contraproducente, como en el caso de colonias como el ISSSTE, algunas partes de la Infonavit y otros sectores o grupos de viviendas que se encuentran muy cerca de arroyos, en los que además de estar en riesgo de inundación, que ya han sufrido antes, tienen de manera regular una considerable presencia de humedad.

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