EN VOZ ALTA

Soberanos de nuevo

Escrito en OPINIÓN el

Lo que vivimos el sábado en la capital de nuestro país fue una celebración mucho más allá de una conmemoración de la expropiación petrolera llevada a cabo hace 85 años por el General Lázaro Cárdenas del Río. En realidad, lo que se llevó a cabo en el Zócalo de la Ciudad de México fue un refrendo a una de las causas más sufridas de nuestra historia. La lucha por nuestra soberanía energética ha sido una constante batalla del pueblo de México que ama y defiende a su Patria, en contra de un grupo de traidores y bastardos oligarcas, representados por la derecha conservadora mexicana, y extranjera, quienes no han cesado, desde entonces, en tratar de agandallar por todos los medios posibles, incluyendo y predominando los ilegales, no sólo nuestro petróleo, sino todos nuestros recursos naturales y absolutamente todos, pero, todos, nuestros bienes nacionales. Por ello, anteayer, celebramos el rescate de la nación.

Anteayer, a convocatoria expresa del presidente Andrés Manuel López Obrador, salió, de nuevo, el pueblo de México de manera por demás masiva a expresar su más amplio apoyo a la Cuarta Transformación, misma que no se entiende de otra manera, más que el sentimiento nacionalista más puro de una raza de bronce con alma de luz que se hace de nuevo presente para defender a su Patria y conquistar, de nuevo, nuestra soberanía nacional. Lo hicimos en la Primera Transformación con la gesta independentista librándonos de la Corona, lo hicimos en la Segunda Transformación cuando con los grandes liberales nos sacudimos a la Iglesia y defendimos nuestro territorio ante la intervención francesa, y lo volvimos a hacer defendiendo nuestra democracia al deponer la dictadura porfirista en la Tercera Transformación. En todos estos episodios históricos nacionales el común denominador es la incansable lucha por nuestra soberanía.

El pueblo está en pie de lucha, de eso no hay ninguna duda. Pero lo más importante es que tiene más claro que nunca, la razón principal por la que tenemos que seguir luchando. Hemos recuperado nuestra soberanía con la firme expresión democrática que vino a encumbrar al gobierno de izquierda en las pasadas elecciones presidenciales. Pero, esta causa no termina ahí, sino que es sólo el comienzo de la defensa de nuestros recursos naturales, y de nuestros bienes nacionales, incluyendo, desde luego, nuestra libre autodeterminación, y sobre todo, nuestro derecho como pueblo de elegir a nuestros gobernantes, y no dejar, por ningún motivo, no sólo hoy en día, como es el caso, sino desde siempre, permitir la injerencia de país extranjero alguno, por más potencia imperial que sea, en asuntos que competen estrictamente a la democracia mexicana, por lo tanto a la mayoría de su pueblo, y a nadie más.

Ha terminado el saqueo, ¡que quede claro!, no volveremos a dejar que nos vuelvan a robar, ni dejaremos, por ningún motivo, y de ninguna manera, que un puñado de ambiciosos vulgares neoliberales, pseudo empresarios, que lo que verdaderamente son, son unos viles traficantes de influencias, y mucho menos unos políticos bastardos, corruptos, sin madre, ni vergüenza, regresen al poder de la mano de los conservadores fascistas tejano-estadounidenses que se sienten los dueños del mundo, y que por cierto no pueden concebir que podamos ser autosuficientes energéticamente, menos aún que podamos ser líderes de América, en muchos de los sentidos. Por ello estamos más unidos que nunca en torno a la defensa de nuestra soberanía, y estamos al pie del cañón con la Cuarta Transformación, que por cierto, en el relevo, con cambio, ¡llegó para quedarse!

ADENDUM 

“… pero no se confíen porque en años futuros algunos malos mexicanos identificados con las peores causas del país, intentarán por medios sutiles entregar de nuevo el petróleo y nuestros recursos a inversionistas extranjeros”. ¡Ni un paso atrás!, fue la consigna del General Lázaro Cárdenas, al nacionalizar nuestro petróleo. Sólo un traidor entrega su país a los extranjeros.