SELVA URBANA

De fachas y fachadas

Escrito en OPINIÓN el

Las sapas desgraciadas y los sapos desgraciados que andan en la polaca han croado tanto de la fachada del Parque Viveros, pero lo que no han chillado como batracios infames que son, es que ellos no le hicieron nada, ni cuando estaban en el RIP, ni cuando se cambiaron al panucho.

Así que no vale nada viniendo de ellos, eso solo su intentona de agarrar de barco o más bien de patín, a las redes sociales, por eso recomendamos al público que los tire a león y no se enganche, porque prístinos y panosos no valen la pena, en nada, pero menos en el tema del Parque Viveros.

El pueblo lo que ahora debe contemplar es que por fin alguien -La Yunta actual- le hizo algo a ese simbólico lugar de Nuevo Laredo, la raza debe aquilatar que este gobierno burricipal sí se aventó el detallazo de rescatar al pulmón verde. Es la neta, esos 65 millones de pesos recién aterrizados por el Cabildo, le vino de peluche al parque, sí que embellecieron el lugar.

Y que ni pintados los tiempos, pues se dejó al puro pelo, justo antes del inicio de la cuaresma, de la primavera y en la víspera del “Día de la Coneja”.

Ese parque que por décadas ha reunido a los nuevolaredenses sin duda que enamorará hasta al más renuente, parco e insensible de los coterráneos que enojados por su abandono, se habían alejado. Muchos lo adoptarán para acudir con regularidad, tanto los que no lo conocen, como los que somos del ayer y que hemos visto más de una fachada.

Adrede, nada más porque sí, a propósito le causaron los pillos del ayer tal detrimento, el dinero era para robárselo, nada más, no para darle ese disfrute a la ciudadanía, nanay de procurarle algo al pueblo ¡que se joda!

Ni este sitio, ni el Laguito Artificial, ni el Parque Narciso Mendoza, ni la Ciudad Deportiva Nuevo Laredo, ni la Unidad Deportiva Benito Juárez, ni el parque Silao, ni el Polvo Enamorado, ¡nada!, para la gente de Nuevo Laredo, no hubo nada.

¡Es más! hasta pelaron la Ruta Jabalí, para ganarle lana a ese terreno. ¿Y la gente de Nuevo Laredo? ¡Que se joda!, dijeron estos truhanes. La ciudad y el parque, sencillamente les valió, les vale y les valdrá más que para pura mamá a todos los que hoy en Facebook critican la fachada del Viveros.

Que facha, que fachada, que tupé, que cara, que carátula y que aguacates tan azules los de toda esa gente infame, para criticar, reprobar y tratar de defenestrar el lugar. No tiene nombre -no uno decente- lo de estas cacas y de estos cacos, todo se lo jambaron, ni un móndrigo arbolito le sembraron, ni un resbaladero le repararon, ni pusieron a funcionar un solo bebedero, ya ni hablemos de los baños.

Ayer se reinauguró el parque, siendo que en el lustro pasado el gobierno panadero se robó todo el erario y ni volteó a verlo; y antes, los tricolores salvo Daniel Peña, que empezó el bestiológico en el año 2007 con un Crocodylus moreletii que no sabía que hacer con él y le creó un charco o revolcadero -el cual fue creciendo hasta convertirse en el zoológico de hoy día- nadie más se puede colgar medallas.

Pero al parque en sí, puros parches y remedios rabones, nunca algo que valiera la pena de mencionar, ni una manita, a lo único que si le metieron mano ¡y todos!, fue al tesoro municipal, el manoteo de feria sí que estuvo bruto.

VIVEROS Y NO VIVALES

Hoy se reinauguró “el Viveros”, pulmón de los neolaredenses desde hace un siglo, de nuestros abuelos y padres, de allá en la década de los 30´s, un sitio catártico donde han fluido las emociones y se han vaciado las descargas físicas de todos los aquí nacidos, aquí vividos o aquí venidos.

Su tierra, sus jardines y sus árboles -literal- ahora sí que están regados con la felicidad de incontables millares de los que hemos sido privilegiados de andarlo, de disfrutarlo y de revolcarnos en él.

Este sitio sí que nos ha marcado a cada residente o visitante, no hay nuevolaredense de nacencia o de adopción que no tenga bellamente calcado en el corazón o cincelado alegremente en su mente, un pasaje relacionado con el Viveros.

A nuestro parque, los vivales de la política lo están queriendo manchar o llevárselo entre las patas de acuerdo a sus aviesos fines y eso no se vale. ¡YA! mismo tendrán su merecido, más pronto que tarde y esa lección se las darán los más despiadados jueces de la ciudad, los más severos fiscales, por sinceros y desinteresados: los niños. Sí, nuestros pequeños, los mayores inquisidores, esos seres implacables que tienen una rara condición: no son falsos.

¡YA! verán las lacras y lacritas que los que siempre dicen la verdad -nuestros infantes- tendrán la última palabra, los que externan con naturalidad su aprobación o rechazo, los que no tienen dos caras, a los que no les mueven otras cosas, los que naturales, fieles y no son mentirosos. Este sábado, hoy domingo y de ahora en adelante, con su asistencia, su felicidad reflejada en sus rostros, Nuevo Laredo verá cuál es la calificación de estos determinantes árbitros.

De antemano, apostamos tronchado a que este, el lugar por excelencia de las familias locales, aprobará por parte del pueblo, lo realizado por este gobierno burricipal, el que La Yunta lo haya revivido como se merece, como lo merecemos todos.

Y finalmente -fuera de las reprobaciones o aceptaciones- a los niños les hacemos una sugerencia; cuando visiten el sitio, llevados por sus papis o sus abues, volteen a ver a los ojos de sus mayores, mami o papá van a tener la mirada llorosa, igual la agüe y güelito, curiosamente también a ellos les entrará algo de polvo en los ojos, que les pondrá vidriosa la visión. Eso mismo les ocurrirá a ustedes pequeños de hoy, dentro de 20 a 30 años, cuando acudan en compañía de sus hijitos.

Feliz domingo para todos, vayamos al parque Viveros y por favor, cuidémoslo y no hagamos caso de las malas leches que ahora critican lo realizado por el Cabildo ahí, ignoren a las cacas y a los cacos de Nuevo Laredo, esos que lo tuvieron abandonado tanto tiempo.