El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

Padre Leonardo López Guajardo
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1º de Mayo, ¿la afrenta?

1 mayo, 2019

No cabe duda de que los tiempos han cambiado. En nuestro país, la celebración del Día del Trabajo, parecía, más bien, una competencia por demostrar ante el gobierno, la fuerza de un sindicato, que obligaba a marchar a sus miembros, amenazados con descontarle su salario de varios días, si se atrevía a ausentarse de este evento. A veces, se utilizaba como una vergonzosa muestra de adhesión a un candidato político. Eso era el Día del Trabajo: una vergonzosa afrenta al trabajador.

Afortunadamente, estos desfiles, transmitidos por los medios de comunicación, han pasado a la historia… sin embargo, la realidad ha sido distinta. Un periódico mexicano, publicaba:

El trabajo ennoblece y dignifica, pero no debe reconocerse, no aún, como la única fuerza que mueve a las sociedades humanas.

“Enaltecer el día primero de mayo como el adecuado para reconocer al nervio motor histórico de la sociedad tiene su beneficio, y asignarle un valor en medio de sociedades cada día más complejas y con tantos matices en un mundo globalizado también.

“El trabajo tiene una dignidad humana que ningún sistema político, económico, religioso o social puede desconocer. Trabajar es sobrevivir, dejar atrás la pereza y encaminarnos a un destino más promisorio.

“No siempre fue así. Las hordas salvajes en los orígenes humanos vivieron lo que fue un periodo de avasallamiento de otros grupos, obligados a servir a los vencedores.

“La organización en las sociedades primigenias avanzó con la división del trabajo, a la cual se incorporaron hombres y mujeres por un inicial principio de supervivencia o selección natural entre los más capacitados o inteligentes, y los que por debilidades físicas o de intelecto eran ocupados en posiciones y lugares no relevantes.

“De esos inicios a la época presente, se han dado cambios, muchos de ellos calificados de cosméticos, adecuados para el moderno mundo de apariencias en que estamos inmersos, en los que se priorizan las formas, pero son idénticos los fondos.

“Verdaderas multitudes se integran y desfilan el 1° de mayo. En los escenarios oficiales del mundo dirigentes políticos o líderes sociales enaltecen a los obreros, pontifican sobre sus logros, mejores formas de vida actuales, prestaciones e incremento de sus derechos obtenidos, pero omiten reconocer que la plena justicia social aún no es bienvenida en el medio laboral”.

Precisamente este tipo de opiniones críticas, es la que han modificado esta percepción. Las masas ya no son tan manejables como antes. Pero hoy encontramos que los mismos intereses que se utilizaban para domesticar a los trabajadores, son los mismos intereses políticos que se utilizan para que se rebelen. Para muchos políticos, la fuerza y los gritos, son más efectivos que los desganados vítores de los trabajadores.

Por eso, resulta triste que la reciente reforma laboral, se haya promulgado, más por la presión del gobierno de los Estados Unidos, que por beneficio, o atendiendo las necesidades de los trabajadores.

No cabe la menor duda de que el trabajo, y más aún cuando es bien pagado y sirve para realizar mis potencialidades, es para muchos la mayor de las bendiciones. Desafortunadamente son pocos los que pueden jactarse de esto. Realicemos buenos trabajos, pero que no nos aparten del hecho de que no somos máquinas, sino que el trabajo está en función de la realización del ser humano y de su familia. Pero en ello, como siempre, usted tiene la última palabra.

padreleonardo.hotmail.com

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