El Mañana

lunes, 22 de abril de 2019

Sopa del Día
Opinión Sopa del Día

Alcalde de atole

28 enero, 2019

Hay un curioso libro que se llama “Así habla el mexicano/This is how the Mexican speaks”, escrito por Jorge Mejía Prieto. Es un diccionario de palabras y frases que los mexicanos conocemos y entendemos.
Por ejemplo, explica que ‘Atole’ es una bebida alimenticia hecha de harina de maíz disuelta en agua o leche y que es común en México y otros países de América Latina.
Sin embargo, ‘Atole con el Dedo’ es una frase que significa, según el autor: “Engañar a alguie con palabrería melosa. La frase procede de la costumbre que tienen las nodrizas de mojar uno de sus dedos en leche o en atole y colocarlo en la boa del niño para calmar sus lloros mientras llega la hora de darle pecho”.
Para los políticos mexicanos, dar atole con el dedo es precisamente tratarlos como niños queriéndolos engañar con frases y promesas. La editorialista Vianey Esquinca explica: “La expresión ‘atole con el dedo’ significa engañar a alguien como si fuera un niño o prometer en vano. Dar ‘probaditas’ de algo para mantener tranquila y entretenida a una persona. En México, esa frase adquiere una dimensión mayor a un simple enunciado, es una política de Estado perfectamente estructurada y funcional”.
¿Y a qué viene todo esto? Pues que en Nuevo Laredo hay urgencias que atender, pero las autoridades no pueden solucionar ni siquera los baches y calles destrozadas que hay desde los cruceros importantes hasta las colonias más alejadas.
Ayer, por ejemplo, un enorme bache tirándole a socavón apareció en la 15 de Septiembre, casi por Reforma, muy cerca de la zona comercial más importante de la ciudad. En vez de arreglarlo, le pusieron unos palos y cinta amarilla. Esta semana pasada la Lopez de Lara estuvo cerrada por supuestas obras, lo mismo que la Obregón. O sea que las rutas más importantes de sur a norte presentaban caos. En colonias como Encinos, Casas Geo, Villas y demás, las calles están destrozadas.
El colmo es que el alcalde Enrique Rivas aparece en la portada de una revista nacional a la que le paga millones de pesos en publicidad, y donde asegura que “El alcalde impulsará obra pública y comercio fronterizo”. Que arregle las calles primero.
Enrique Rivas cree que somos niños, y quiere darle atole con el dedo al pueblo. Paga millones para que hablen bien de él gastando el patrimonio de los neolaredenses en promover su deteriorada imagen.
Tenemos un alcalde de atole.