El Mañana de Nuevo Laredo

Luis Armando Vargas Torres

El Inquisidor

Luis Armando Vargas Torres

3 diciembre, 2020

Abandono criminal



En días pasados por cuestiones de trabajo visité Cd. Victoria, Tamaulipas y no dejó de causarme horror el abandono en que se encuentra, las calles todas a excepción de unas cuanta avenidas están desastradas, llenas de baches gigantescos, con basura por doquier y sin agua. La otrora majestuosa ciudad con su lema ciudad limpia, ciudad amable, acabó en el desprecio de sus gobernantes y en la malquerencia de sus habitantes.
No comprendo la actitud de sus pobladores que cayeron en el conformismo, con el debido respeto tengo que decirlo, me pareció un pueblo de agachones, ya se acostumbraron a la indiferencia de sus gobernantes, a la violencia y a la dádiva.
Todo empezó con el despistado Arturo Diez Gutiérrez, continuando con el tortero Oscar Almaraz, después el infumable cirquero Xicoténcatl González Uresti y su equipo de corruptos e incompetentes, historia continuada por la gringa/mexicle, metida a alcaldesa de nombre Pilar Gómez Leal, todos han sido un fiasco, cortados por la misma tijera amparados por el valemadrismo.
La ciudad sufre la revancha que en sus momentos tuvieron los priistas comandados por el anodino Egidio Torre Cantú, que pasó sin obras sustanciales circunscrito a remodelar la calle 0cho y sólo porque benefició su fraccionamiento y casa de gobierno, atrás quedaron las obras faraónicas que cada gobernador dejaba como distintivo de la ciudad.
Enrique Cárdenas dejó el complejo gubernamental de la torre de gobierno, el Congreso Estatal y la Procuraduría Estatal, además del Centro de Convenciones, algo súper avanzado para aquella época 1979, después llegó el Dr. Emilio Martínez Manautou y dejó grandes hospitales en el Estado y en Cd. Victoria, el Hospital General, el Hospital Infantil y el Centro Cultural frente a Palacio de Gobierno, así como los grandes boulevares arbolados.
Américo Villarreal Guerra, construye la unidad cultural atrás de torre de gobierno que incluye un laguito, canchas deportivas infantiles, pista de atletismo, ciclopista, y un planetario, asimismo introduce el acueducto que viene desde la presa Vicente Guerrero que resuelve las necesidades de agua de la ciudad.
Manuel Cavazos Lerma cuenta entre sus obras el mejorar las carreteras de la entidad a 4 carriles, la carretera rumbo nuevo Cd. Victoria/Jaumave que le dio celeridad y seguridad a la Ciudad de México, brincando la peligrosa carretera del antiguo camino real a Tula, también le dio mucho apoyo a Matamoros.
Tomás Yarrington dejó todos los centros culturales del Estado y benefició ampliamente a Matamoros su ciudad natal, Eugenio Hernández Flores modernizó Cd. Victoria dejando obras monumentales como el complejo Bicentenario de la llamada Torre Nueva con un edificio monumental de 25 pisos, parque fotovoltaico, Congreso del Estado, Centro de Convenciones y múltiples edificios gubernamentales.
Pero… el que rompe el esquema es Egidio Torre Cantú, dedica todos los recursos a las academias de policías y se va en banda, no deja una sola obra gubernamental que le recuerde, salvo la entrada a la ciudad, ni por ser de Cd. Victoria le preocupó porque tuviese servicios públicos de calidad, un gobernador para el olvido.
El que de plano no ha hecho nada por la ciudad y endeudó el Estado es el actual gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, usted puede ver sus comunicados de prensa donde pondera la entrega en el sur de Tamaulipas de cubrebocas, parques y centros de recreación en plena pandemia, tanques elevados para agua, en Reynosa centros portátiles Covid19, algunas obritas de agua en ejidos de la entidad, pero de Cd. Victoria nanay.
Comunicados donde se ve al gobernador perdiendo su tiempo que tan caro pagamos los tamaulipecos subiendo cacharros a un camión de basura, dizque organizando jóvenes de la UAT para limpiar la ciudad, prometiendo un programa amplio de vialidad que no cumplirá, porque la ciudad está totalmente abandonada que el bacheo ya no funciona, hay que levantar las carpetas y volver a pavimentar.
La otrora orgullosa colonia Mainero fundadora de la ciudad tiene sus calles peor que una ciudad bombardeada, basura por doquier, es un asco, afrentan a sus moradores que se avergüenzan de vivir así y contar con gobiernos tan infames.
Al gobernador no le alcanzará ni el tiempo, ni el dinero en lavar su imagen como gobernante digno que pueda ser recordado por algún bien a la comunidad tamaulipeca, los victorenses se sienten agraviados por los presidentes municipales heredados por el panismo; el coahuilense avecindado Xicoténcatl y la texana Pilar, como si Victoria no tuviese hijos dignos que le representen.

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