El Mañana de Nuevo Laredo

Paloma Bello

Apuntes desde mi Casa

Paloma Bello

18 octubre, 2020

¿Adiós a Colón?



De unos años para acá, mucho se ha discutido acerca de la celebración del 12 de octubre, conocida antes como Día de la Raza, luego como Día de la Hispanidad y, finalmente, Día de la diversidad cultural americana. Ha comenzado a disminuir en las escuelas, la importancia de la hazaña de Cristóbal Colón.
En 1925, en la ciudad de México, el pensador José Vasconcelos escribió su obra La Raza Cósmica, en la que hablaba sobre el sincretismo entre Europa y América. Probablemente,como consecuencia, en 1929 el Congreso de la Unión  aprobó la fecha como fiesta nacional, y es la que se ha conmemorado.
Recientemente, se está involucrando, como un solo hecho, el Descubrimiento de América, y La Conquista. Yo los clasifico como sucesos relacionados, pero con orígenes conceptuales diferentes. Uno fue el hallazgo, y otro, la invasión.
Al igual que el portugués Fernando de Magallanes y el español Juan Sebastián Elcano, Colón fue un navegante, un explorador. Como resultado de sus oficios de cartografía, de las experiencias de ellos tres, se pudo comprobar que la tierra es redonda,así como la factibilidad de la circunnavegación. Este es un acontecimiento científico trascendente.
(Si España no hubiese financiado las expediciones del nauta genovés, posiblemente el descubrimiento lo hubiesen realizado Francia o Inglaterra, hay que recordar que eran tiempos de expediciones marítimas. Como prueba, las colonias inglesas y francesas se instalaron después, aunque no sólo en América, sino también en África y Canadá.)
Otro hecho insoslayable es La Conquista, usurpación de gente mezquinay ambiciosa capitaneada por Hernán Cortés, y secundada más adelante por la Iglesia, ante la falta de resultados de sumisión que esperaban. El poeta Eduardo Galeano lo resume: “Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros la tierra. Y nos dijeron: Cierren los ojos y recen. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros la Biblia”. Eso también es verdad.
Mucho se ha escrito sobre los viajes colombinos a partir de 1492, para saquear las tierras aborígenes, y sobre la imperdonable conducta de los aventureros que se embarcaban. Nada más consultar la Historia y observar que las conquistas siempre fueron salvajes. Rememoremos a los hunos, los vikingos, los celtas, los normandos, los sajones, ibéricos, pobladores todos de los suelos vencidos por la fuerza.
Esto nos remite a León Felipe: “… ¿Quién lee diez siglos en la Historia y no la cierra, al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha? Los mismos hombres, las mismas guerras, los mismos tiranos, las mismas cadenas, los mismos farsantes, las mismas sectas, y los mismos, los mismos poetas. ¡Qué pena que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!”.
Si el 12 de octubre debe ser llamado día de la raza, de la hispanidad o de la diversidad cultural, es lo de menos. Es la fecha en que para el resto del orbe, se revela un nuevo continente. Ya habitado, ya con sus culturas, costumbres y atavismos, pero desconocido ante otros mundos. Por eso se dice que se descubre, no que se origina, ni que se funda, ni que se puebla, ni que se constituye. Se descubre lo que ya estaba, y a eso, se le nombra América.
La moda actual de proponer dañar y derrumbar las estatuas de Colón en diversos países, parece ser que obedece a movimientos feministoides agresivos, a grupos que se autonombran antirracistas y anticolonialistas, acaso manipulados por fuerzas políticas, aunque no existe la certeza total.
De tal modo, habría que desaparecer también, los nombres de Colombia en Sudamérica, de la Columbia Británica en Canadá y el Distrito de Columbia en los Estados Unidos, impuestos en honor del ilustre marino. Entre otras, se deberán eliminar, igualmente, la figura cinematográfica de la dama que representa a la Columbia Pictures, así como la sociedad fraternal y de beneficencia Caballeros de Colón y las agrupaciones de sus hijos, Escuderos de Colón, y Colombinas.
¿Por qué de pronto, en estas décadas surgen estas iniciativas? Pretende ser un fenómeno motivo de estudio, de análisis, para sacar conclusiones precisas. Si no, el lado obscuro de las redes sociales puede conseguir germinar ideas que conduzcan a una guerra, como resultado de un odio inculcado fuera de tiempo.
Mérida, 18 de octubre 2020.

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