El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

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Agua y luz

19 julio, 2019

Si de algo adolecemos en las últimas fechas en la ciudad es de luz y agua, justo los servicios más importantes para sobrevivir la canícula.

Para colmo en ocasiones se van al mismo tiempo, pues cuando falla la luz en algún sector donde hay una instalación de Comapa, no pueden operar las bombas y ese sector se queda sin los dos servicios.

Se supone que Comapa debería estar preparada para contingencias y tener generadores para circunstancias de este tipo, pero no es así.

En el caso de la electricidad, la culpa es de todos, pues las centrales eléctricas fueron instaladas en su momento proyectando un cierto suministro y un crecimiento moderado de la población que fue excedido hace tiempo.

A esto se suma el hecho de que se tiene calculado un cierto consumo doméstico en cada domicilio y de un momento a otro compramos el minisplit o el aire central y lo instalamos sin avisar a CFE que vamos a aumentar la demanda, este fenómeno se multiplica por cientos en cada colonia y al final deriva en que los transformadores no se dan abasto y truenan.

Para los empleados de CFE esta es la temporada en que andan corriendo de un lugar a otro reemplazando transformadores a todas horas, pues ocurre igual en el día que en la noche y madrugada.

El agua, no sólo se va por fallas en la luz, de hecho esta es la menor de las razones de suspensiones, la mayoría ocurre por la deficiente infraestructura de Comapa.

Mientras en algunos sectores experimentan baja presión, en otros hay fugas de agua potable, de hecho el Colef en sus estudios ha estimado que la mitad del agua potable se desperdicia en fugas, claro que Comapa gusta de echarle la culpa al usuario, con eso de que se eleva el consumo durante el verano.

Pues el Estado subió el promedio de 8.5 a 9.5 en las becas que otorgaba a estudiantes, obviamente con esta medida rasuraron a muchos escolapios ejemplares que no son perfectos, pero sí muy aplicados.

En redes las reacciones no se dejaron esperar, pues muchos padres ya fueron descartando este apoyo, algunos ejemplos de esto eran alumnos con un -muy respetable- 9.0 a 9.4 de promedio, que para una gran mayoría esto implica mucho esfuerzo y disciplina; a opinión de muchos, merecedores de las becas.

La obra eterna se encuentra en la calle Anáhuac, entre Leandro Valle y Degollado, pues -al paso que va- cumplirá un año sin poder solucionarse.

Fue en septiembre del año pasado cuando ocurrió el hundimiento que abarcaba el ancho de la calle y más de 12 metros de largo, así como 4 de profundidad.

Cuando iban a arreglarlo se hunde una de las pesadas máquinas y para sacarla fue un tremendo problema, acto seguido la empresa dejó la obra y apenas hace poco otra compañía retomó las reparaciones.