El Mañana de Nuevo Laredo

Editorial

Opinión

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31 diciembre, 2020

Amanecer y vivir



Despertar es como volver a nacer. Abrir los ojos cada mañana, ver el sol, dar un respiro profundo, así son los primeros instantes de cada día, de una promesa que brota, como semilla que germina.

Este año se acaba, pero mañana tendremos la oportunidad de despertar, de llenar nuestros cuerpos de energía positiva, de ponernos en sincronía con el Universo.

Somos polvo de estrellas, como decía el escritor neolaredense Mauricio González de la Garza, en su bella canción, somos Polvo Enamorado.

Este periódico, que está cerca de completar un siglo de vida, nació como la idea de un joven que soñaba con una comunidad más justa, con un Nuevo Laredo próspero, con un país reunificado, y con ciudadanos libres. Nuestro fundador, Don Heriberto Deándar Amador, quiso que este periódico fuera el periódico del pueblo, el periódico de la libertad de palabra, el que da voz a quienes menos tienen.

En las páginas de este impreso se ha escrito parte de la historia de Nuevo Laredo y de México, desde la era posrevolucionaria, inundada por los ideales de héroes como Madero, hasta la época moderna, con las tecnologías inimaginables hace apenas unas décadas.

En este año que termina, El Mañana -igual que gran parte de la comunidad-, tuvo que adaptarse a esta pandemia local, para seguir informando, para llevar la noticia. Nuestros valientes reporteros y reporteras mantuvieron la cobertura, tomando medidas preventivas, pero también bajo el riesgo y el estrés que nos trajo la pandemia. Parte del personal tuvo que convertir sus casas en oficinas, mientras otros, como nuestros distribuidores, salían a las calles, a veces desoladas. La pandemia sacudió nuestras vidas. Sin embargo, los cubrebocas no impidieron que las palabras viajaran hasta usted.

Como un breve recordatorio, en la edición de fin de año, amable lector y lectora, encontrará un Resumen Anual que compila algunos de los eventos noticiosos más relevantes. En este especial, también recordamos a algunos de los personajes que lamentablemente perdieron la vida durante la pandemia.

El 2020 está a punto de concluir, pero dentro de pocas horas, aparecerá un nuevo día, una nueva esperanza. Podremos ver nuevamente el sol y prepararnos para regresar, paulatinamente, a nuestra vida juntos. Nuestros niños podrán regresar a sus salones de clases y jugarán en los jardines. Podremos abrazar a nuestros amigos y familiares con quienes tuvimos que distanciarnos físicamente, aunque siempre han estado en nuestros corazones.

Su periódico aquí estará, junto a usted, cumpliendo su labor, con apego a los principios con los que nació.

El mañana vendrá, y será un mañana con una promesa de esperanza.

Sólo nos resta desearles, con gran afecto, un feliz Año Nuevo.

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