El Mañana

lunes, 24 de febrero de 2020

Los Redactores
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Ancla del downtown de Laredo

12 febrero, 2020

En Laredo han externado la preocupación de la considerable
baja en los cruces por los puentes que al final se traduce en menos dinero que
el gobierno de la ciudad utiliza para sus gastos usuales.

Más allá de que hayan cruzado los mismos o menos paisanos
que otros años, lo que en realidad afecta es el comportamiento de los
fronterizos, pues mientras el paisano sólo cruza una vez hacia México -siendo
la que deja 1.50 dlls a Laredo- y otra de regreso a Estados Unidos, mientras
que los locales sí van y vienen con -cada vez menos- frecuencia.

Es decir, si el fronterizo adquiere el hábito de estar
cruzando con frecuencia, se beneficia el presupuesto de la ciudad de Laredo,
pues ellos sí se quedan lo de los cruces, lo que implica millones de dólares al
año, pero un cambio de hábito los afecta fuertemente.

Los peatones en particular son un rubro que bajó
considerablemente, pues aunque por las mañanas pareciera que hay un flujo
considerable, éste no es tan fuerte como solía ser antes, cuando el Centro de
Laredo tenía vida.

Lo que acabó de matar al “downtown” fue el cierre del HEB
del centro, pues muchas personas iban a comprar “mandadito” y de paso algo que
les llamaba la atención en las tiendas que les quedaban de camino y obviamente
algo de comer.

Sin duda, el HEB era la tienda ancla del “downtown” de
Laredo, que dejaba a los comercios de sus alrededores también una derrama
considerable.

Hoy en día pasear por el Centro es pura nostalgia de lo que
algún día fue y un retrato del abandono y decadencia que van en caída libre.

Aunado a esto, la queja constante de muchos que tienen la
intención de darle una oportunidad a los comercios del Centro -para empezar- es
que abren tarde y cierran temprano, lo que ya implica una traba a quienes
quieren ir antes o después de entrar a trabajar.

Hoy en día muchas escuelas tienen aulas con 45 y hasta 50
alumnos, pero ahora que los van a restringir a 38 por salón, estamos hablando
de que de siete a 12 estudiantes por grupo tendrán que buscar lugar en otra
institución o en turno vespertino.

Esto tiene muchas implicaciones, pues en el caso de muchas
familias esto viene a complicar su dinámica diaria de traslados,
particularmente si tienen varios hijos en educación básica y éstos quedan en
turnos distintos y/o planteles distantes entre sí o del hogar.

En algunos casos será necesario abrir turnos vespertinos en
planteles donde no los hay, el problema es que aún no está claro si hay
suficientes aulas y/o docentes para esta instrucción de reducir la cantidad de
alumnos por grupo.