El Mañana

domingo, 25 de agosto de 2019

Ernesto Hernández Alarcón
Any Given Sunday Ernesto Hernández Alarcón

Previo Finales de Conferencia

20 enero, 2019

L.A. Carneros (13-3) en Nueva Orleáns(13-3).
Una de las claves de este partido, será la condición física de Todd Gurley, el principal eje de ataque de los Carneros.

Si ya se encuentra al cien por ciento, su complementación con C.J. Anderson será letal, y más aún cuando los Santos sufrieron la baja de Sheldon Rankins, uno de sus frontales defensivos más importantes (David Onyemata será el encargado de suplirlo). Aun así, Nueva Orleáns presume la mejor defensiva contra el ataque terrestre (aunque es una de las más endebles contra el pase).

El tema juventud versus experiencia de los pilares de ambas escuadras también será fascinante: Jared Goff-Sean McVay de Rams frente a Drew Brees-Sean Payton de Saints, respectivamente. En ese tenor, me parece que el handicap le favorece en esta ocasión a Nueva Orleáns. Recordemos asimismo, que en la semana nueve de la campaña regular se enfrentaron en el mismo escenario, el Mercedes Benz Superdome, llevándose la victoria los de Louisiana 45-35. Aquel cotejo fue de muchos vaivenes, fenómeno que no creo que se repita este domingo, aunque sí pienso que será un encuentro de más de treinta puntos por equipo.

Sin embargo, la defensiva de los Carneros, criticada ampliamente durante el año, mejorará sustancialmente y realizará una jugada grande y (quizá) determinante. En las trincheras por supuesto también arderá fuego, ya que, siendo los dos conjuntos más eficientes a la ofensiva de la Conferencia Nacional, sus respectivas líneas ofensivas son de altísimo calibre. Por ello, uno de los “match ups” más críticos apunta a ser el de Aaron Donald versus Andrus Peat, quien con una mano lesionada, evidencia desventaja, así que será constante la ayuda de Max Unger o Terron Armstead.

Dicha coyuntura debe aprovecharla Ndamukong Suh, para redimirse y marcar la diferencia, quien ha tenido una campaña relativamente baja dentro de sus estándares. En el ataque aéreo, las buenas noticias para Los Ángeles son el regreso de Aqib Talib (veremos si juega a su nivel habitual), quien seguramente estará encargado del sensacional receptor Michael Thomas de Saints.

No olvidemos que los californianos no contarán con su receptor Cooper Kupp, así que la responsabilidad de Robert Woods será mayúscula. Sin duda los Rams han tenido que decantarse por la ofensiva terrestre, área que sus rivales también tienen muy fortalecida con Alvin Kamara y Mark Ingram. Observen este dato: la dupla Brees-Payton jamás ha perdido una confrontación de postemporada (6-0).

Asimismo, su domo es bastante incómodo y ruidoso para el rival, Drew Brees, a pesar de su edad, está en uno de sus mejores momentos, su ofensiva es más versátil y su defensa está mejor entrenada (con todo el respeto que le guardo a Wade Phillips).

A menos que la defensa de Carneros logre una jugada grandísima, los Santos, ya en la mitad del último cuarto, deben dominar el partido y avanzar al segundo Super Bowl de su historia. Nueva Orleáns 38 Carneros de Los Ángeles 33.

NUEVA INGLATERRA (11-5) EN KANSAS CITY (12-4).
Es muy probable que este partido confronte a los dos mejores estrategas de la NFL, las mentes brillantes de Bill Belichick y Andy Reid. Así que bajo mi apreciación, la clave del éxito para cualquiera de las escuadras será el plan de juego y su ejecución con cirugía, el ajuste en momentos críticos y el manejo del reloj. Belichick hasta ahora ha sido superior a su homólogo, incluso en el juego grande, el Súper Bowl XXXIX de la temporada del 2004. Reid, asomismo, había perdido cierta credibilidad por su carencia de contundencia en postemporada. Ya logró ganar su primer juego divisional con Kansas City
¿Podrá ahora vencer a su némesis?
Los Jefes tienen la ventaja de jugar en su casa, con temperaturas que se esperan extremas y con un público que genera más ruido que cualquier otra afición en todos los estadios de la liga (inclusive que el respectivo de Seattle), de la misma forma, se reincorporará a su defensa el safety Eric Berry, un elemento clave para un departamento bastante irregular, que sólo destaca por su eficiente presión al mariscal de campo.
El matchup entre Patrick Mahomes, el joven maravilla y un Tom Brady aún insaciable, se antoja como uno de los platos más suculentos del juego. Juventud, gran talento y esperanza enfrente de la experiencia y la grandeza
¿Seremos testigos del cambio de estafeta?
Considero que no habrá una guerra de puntos tan sangrienta como el cotejo de la semana seis, donde acumularon entre ambos más de ochenta puntos, porque Belichick deberá decantarse por el ataque terrestre y el control de balón, así que esperen una muy activa participación de sus corredores liderados por el novato Sony Michel, apuntando a “drives” come-minutos.
También (coincido con mi colega Mariano Tovar), dudo que Nueva Inglaterra mande tanta presión a Mahomes como lo hicieron con Philip Rivers, sino más bien alternará coberturas en zonas medias con sus apoyadores y profundos fuertes. Otro aspecto relevante: el temple de Mahomes.
En el citado juego seis, el joven pasador arrancó nervioso y cometió errores determinantes. Si en esta ocasión acciona con confianza desde un principio, podrá hacer mucho daño con esa impresionante ofensiva que cuenta con Travis Kelce y Tyreek Hill.
Observo ligeramente favoritos a los Jefes, de hecho, si su rival fuera cualquier otra escuadra de la AFC, los daba ganadores sin contemplaciones, pero, siendo un equipo tan disciplinado y con una fórmula inmaculada tan bien aprendida para jugar este deporte como son y la tienen estos Pats, me quedo con el que tenga en última instancia el balón. Kansas City 27 Nueva Inglaterra 24.