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20 septiembre, 2020

Bajan hospitalizaciones por Covid-19, pero esto aún no termina



La tendencia a la baja en hospitalizaciones en ambos Laredos es una de las noticias más alentadoras en las últimas semanas, pero esto no quiere decir que estemos a salvo y libres de Covid-19, ni tampoco se traduce en que los ciudadanos hayan tomado conciencia de forma colectiva en cuanto a las medidas para prevenir el coronavirus, algunos médicos lo atribuyen incluso a la posibilidad de que el virus ya abarcó gran parte de la sociedad y simplemente aquellos más vulnerables fallecieron o sobrevivieron luego de una intensa batalla.

Aún así, toda la comunidad médica ve la posibilidad de un repunte en la temporada de frío, tal vez en noviembre o diciembre, aunado al hecho de que diversos estudios señalan que la inmunidad posterior a haber padecido el coronavirus, es temporal, es decir, que después de un tiempo, que algunos consideran es de aproximadamente tres meses, a pesar de haber superado el virus, existe la posibilidad de contraerlo de nuevo.

Ayer vimos cómo las familias neolaredenses comenzaron a volver a hacer carnes asadas en el Parque Viveros y en el Mendoza, como se había previsto, en algunos casos de forma multitudinaria, en grupos de 10 o más personas sin las más mínimas precauciones para prevenir la dispersión del coronavirus, aunado a la ausencia de autoridades para vigilar o incluso lineamientos restrictivos en materia de cantidades de personas y de portación de cubrebocas, realmente no se restringió en lo más mínimo.

Algunas familias se aguantaron las ganas de salir a convivir como hace más de medio año no se hacía y se autorrestringieron, en parte por la desconfianza de que sus semejantes fueran a ser responsables al mantener las medidas o simplemente considerando que aún no es el momento de retomar esta clase de actividades, sobre todo aquellos que vivieron la pérdida de algún ser querido. 

Las cifras oficiales de contagios no necesariamente son un indicador fidedigno de la proporción de portadores, al menos no en Nuevo Laredo, pues estas cifras se basan en la cantidad de pruebas realizadas y en ese sentido apenas y se ha cubierto a poco más del 1% de la población, mientras que en Laredo equivale a más del 13% de sus ciudadanos.

Por otro lado, las muertes y hospitalizaciones por Covid-19 son un poco más difíciles -mas no imposibles- de esconder, ignorar o atribuirse a otros padecimientos, por lo que pudieran considerarse como indicadores más confiables de la problemática en ambos Laredos.

En esto último hay que entender que algunos médicos han señalado que la tendencia más reciente se inclina a que quienes padecen de Covid-19 actualmente, se encuentran en su mayoría en casa, es decir, en condiciones no tan graves -en teoría- como para no requerir hospitalización.

Existen algunos médicos que se atreven a asegurar que muchos de los nuevos casos son menos drásticos por la razón de que la cepa del virus es menos agresiva que cuando recién inició la pandemia, pero al final, parece que el entendimiento y la noción de los alcances y comportamiento del Covid-19 alrededor del mundo no sólo es limitada aún, sino cambiante.

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