El Mañana

viernes, 19 de julio de 2019

Mauricio Belloc
Con el Mazo Dando Mauricio Belloc

Basta de papalinas

17 junio, 2019

Concluyeron las fiestas del aniversario de Nuevo Laredo, que bueno que el pueblo tuvo su gran ración de diversión, la merecemos, para eso se inga y jode uno en el jale, bien y bonito, todos los santos días. Y porque también es suyo el dinero que se paga por tal entretenimiento popular que compra La Yunta para distraerlo. Por eso el gobierno se mete con el asunto de Los Tecos, la Lucha Libre y otros shows, les dedica muy buena lana, incluso para hacer ganar a empresarios particulares, porque el pueblo necesita esa fiesta, esa dosis de solaz.

DEDO EN LA BOCA
Nadie está contra el esparcimiento y el entretenimiento, perfecto, se necesita, pero ahora es turno de invertir la lana en algo diferente, que va más allá que solo distraerlo. Y cuando decimos distracción, no nos referimos a los sinónimos ya citados de diversión, recreo, alegría y demás, sino que hablamos de que el gobierno procura ¡y mucho! el alejar a la masa de la verdad negativa que se vive aquí, desde hace año.

BIEN BURLADOS
Nuestro pueblo es afanosamente despistado por el gobierno burricipal de la realidad mañosa, le oculta lo tan adverso que padecemos, tratar a toda costa de engañarle, haciéndole olvidar todas las raterías que estos batos (el “preciso” y “rugidores”) cometen a diario con el erario.

SI NO HAN ROBADO BASTANTE
Ahora es turno de dedicar algo del presupuesto 2019 (si no se lo han embolsado ya todo el tesoro de este años, como lo hicieron con los anteriores dos anualidades) a darle en verdad agua potable a nuestro sediento pueblo. Porque créanos que ha sido una burla mayúscula, eso de dejar a media ciudad sin agua a cada rato. Tanto en la fecha del aniversario del ejido, como todas las semanas de los últimos tres años, pues esto viene repitiéndose justo en todo el tiempo que llevan estos pillos al frente de la administración ranchera.

YA, POR FAVOR
¿Qué tal algo de bacheo para que no desgracien sus autos? Nuestro pueblo está cansado de pasársela en los talleres mecánicos y en las vulcanizadoras, con su desvencijado auto, debido a los desperfectos que los potreros en los que circulan (eso son y no calles) les causan muy seguido. ¿Y qué tal el recomponer un poco esas brechas, para acercar al armatoste urbano, porque el pulpo camionero amañado con el cabildo que se lo permite, está dejando a nuestra gente muy retirada de sus chantes, cuando los papis y mamis vienen bien madreados a casa, tras de partirse el lomo en la chamba, pues todavía tienen que caminar largo trecho, porque el permisionario no quieren entrar hasta el fondo de la colonia?

HÁGASE LA LUZ
¿Y un poquito de alumbrado para que las familias se cuiden de tanto caco, que traten de proteger las cosas que tanta joda y money les ha costado tener? La raza está harta de estar comprando tramos de tubería de cobre o bronce, esos que tanto les roban los ratas, así como el tanque de gas butano, la mecedora, la bicicleta del chamaco (con todo y cadena), la reja, el medidor de agua o de electricidad, el rin, la llanta y hasta la jaula con el perico, porque todo va pa´l fierro viejo.

PARA VERLOS BIEN
El ciudadano quiere alumbrado público para divisar bien por dónde camina, para sacarle la vuelta a los malandros y hasta para ver al que le está jodiendo la vida y sus propiedades (para cuidarse de ellos), todo porque no hay luz en su cuadra, en su manzana, en su barrio y en su colonia. Aunque sabemos que este servicio no detendrá a los maleantes, pues tenemos ocho años sin cacuchones que los apañen, pero de perdido sabremos quien nos está ingando la jefa.

EL PUEBLO LA CATAFIXIARÍA
Nuestro pueblo cambiaría toda esa diversión que se compra con su dinero, que tanto le cuesta a la ciudadanía, por algo de seguridad pública, una mínima de tranquilidad. La gente de Nuevo Laredo festinaría a su alcachofa y a los bandidos (p) ediles, si en lugar de La Adictiva, Edith Márquez y demás efímeros momentos de chacoteo, se dedicase a talonear una verdadera seguridad municipal. Si no se puede instalar una chota burricipal, al menos un método, estrategia, sistema o tecnología que ayude a no padecer los embates de los rateros.

NADIE DIJO QUE NO
Robos caseros, atracos al individuo en la vía pública o a changarritos, molestar a nuestras familias (esposas, hijas e hijos), todo eso podría combatirse de alguna manera, si con el dinero del pueblo, la autoridad que a nivel local nos preside, realizase una campaña para instruir a los habitantes, a los colonos, llevarles tutoriales, arrimarles conferencias de profesionales en las colonias, transmitirles documentales, repartirles literatura sobre instructivos de cómo organizarlos a cuidarse, proteger, incluso a defenderse. El solo animarlos a ponerse de acordeón para cuidarse ente las familias, ya es ganancia.

Y SIN CHOTA
Lo que sea, para bajarle dos rayitas a la delincuencia que padece el ciudadano, la seguridad pública podría mejorarse, aún sin la tan necesaria e insustituible policía municipal. Algo es algo, darle herramientas -que no armas- a todo habitante, a cualquier hijo de vecino, para no ser apañado tan fácil, en su chante, en la calle, en su jale y en su changarrito, donde sea. Y ¡Ojo!, solo estamos hablando del delito común que a todos ya nos tiene hasta la madre. De lo demás ni parlemos.