El Mañana

domingo, 22 de septiembre de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

¡Bien por las mujeres!

18 agosto, 2019

Millones de mexicanos, en especial los varones, seguimos -o eso deseamos que así haya sucedido- este viernes 16 de agosto del año 2019, lo ocurrido en Ciudad de México durante la manifestación y marchas de grupos y organizaciones de mujeres, las protestas del sexo “débil” contra la violencia hacia ellas, los feminicidios, las violaciones sexuales y toda una sarta de delitos, acosos, molestias y abusos que el hombre le comete a diario, en cada instante.

En definitiva, este 16 de agosto, ya es una fecha histórica, por cuanto a la reacción femenina sobre la reiterada acción masculina, que la tiene harta, atosigada, molesta, fastidiada y muy enojada, pero también le mantiene bastante mortificada, asustada, angustiada, inquieta y muchos más sentimientos desatados, ninguno agradable, no para ellas.

Fue una reacción por parte de un segmento de la sociedad hacia el otro, de un grupo humano a su contraparte.

Y es que tanto al interior nacional tenemos fama de machistas, pero también a nivel internacional, con ese “don” que es vergonzoso, así nos pintan en todas partes, nos atribuyen y nos asociación tal calidad tan negativa.

Por eso lo de este viernes, sentimos, que de parte de la mujer mexicana, se trató de un fenómeno social que tenía que brotar, bullir ¡explotar!, son más de 200 años de contener esa olla de presión, ese volcán, ese geiser.

¡AGUAS CON LAS DAMAS!

Fue una respuesta muy clara, un mensaje nítido, pero no sólo de la mujer azteca al hombre mexicano, sino de las damas a la autoridad, a esa figura que ha permitido tanto atropello.

En estos hechos está muy bien identificada la autoridad, el gobierno, ¡la Policía!, los que tienen que cuidar al mexicano, ¡pero parejo!, no nada más al hombre. Ya el mensaje ha sido enviado, el manifiesto de un segmento oprimido y sobajado, contra los otros dos (el hombre y la autoridad).

Se gritó por parte del sexo femenino, contra lo que calladamente se suscita a cada instante en México, cada segundo, en millares de sitios, de cuadras, de calles, pero peor aún, en miles de casas, en salones de clases y en centros laborales de este país.

EJEMPLO MUNDIAL

Esto no fue un hecho de competencia exclusivo para la Ciudad México, nada que es un acto privativo de la capital nacional, por los últimos acontecimientos contra ellas, las violaciones sexuales recientes, ¡No!

No es un problema local que allá se vive y se sufre a diario, sino que es algo nacional, un mensaje a todos los hombres y las autoridades en el país, hasta el último rincón de la república.

Eso por sólo circunscribirnos o limitarnos al pueblo mexicano, al ámbito doméstico, pero que bien puede ser tomado como un estandarte mundial.

No aprobamos lo hecho al monumento a la Independencia de México, ni a la estación del Metro Bus Insurgentes, tampoco a la demarcación de Policía en Florencia, zona rosa.

Pero eso fue lo de menos, todo el mal material causado este pasado viernes, afortunadamente se puede arreglar, aunque se trate de un inmueble histórico (de buenas que no le hicieron mucho daño a la base del ángel.

QUE HAYA VALIDO

Esos desmanes, esos perjuicios, deseamos que hayan servido más que de catarsis, que se queden como recordatorio, como un grito de aviso para que se dé un cambio total.

Que no sólo sea “algo permitido a ellas por esta vez”, sino que la explosión de la ira acumulada, el coraje contenido, de millones de mujeres en México, sirva y redunde en un estremecimiento definitivo, que el cimbrar Insurgentes en Ciudad de México este 16 de agosto, haya sido para un cambio permanente de lo reclamado, que la mente de cada ente de la población masculina, ya ponga atención a esto.

¡Y mucho más las autoridades!

Toda la comunidad mexicana, hasta la última de las mujeres mexicanas, el sexo femenino, se dejó sentir en pocas horas y en un pequeño sitio del país.

Lo ocurrido en ese sitio de la alcaldía Cuauhtémoc, en sólo tres horas, es muy significativo, debe serlo.

Pero que estos 180 minutos de grito para decir lo que no se ha dicho en más de dos siglos de terror o cuando menos, de incomodad, que han padecido las mujeres en México, sirva de algo.

Las mujeres son más en nuestro país, más en cantidad que los hombres, pero también en muchas otras cosas, pero por si eso no bastara, cabe decir que son nuestras madres (y nuestras abuelas), son nuestras hijas (y las que los jóvenes tendrán mañana), nuestras esposas, nuestras hermanas, nuestras novias, el amor de nuestra vida y para acabar pronto, son lo más bonito que se mueve en esta tierra.

Tal vez en un país como México, de sumo maltrato a las mujeres, ya vaya siendo hora, que este viernes 16 de agosto de 2019, para los hombres en México, para la vida nacional, sea el parteaguas, un nuevo comienzo, el inicio de la convivencia humana entre el hombre y la mujer, entre varones y damas, entre masculino y femenino, entre el sexo bello y nosotros los feos.

Pero que se involucre por delante a la autoridad, al gobierno, a los responsables no sólo de dictar las reglas y las normas, sino de observarlas y hacerla ver y valer, así como de castigarlas, tal y como en este país, rige la ley de los hombres… y de las mujeres.

Feliz domingo para todos los hombres, pero primero para las mujeres, aunque sólo por esta única vez ellas por delante, porque no debemos hacer diferencias, sólo de caballeros, cediéndole el paso y la atención a las damas, como todas las demás reverencias que ellas se merecen.