El Mañana

miércoles, 26 de junio de 2019

Ernesto Hernández Alarcón
Duela Caliente Ernesto Hernández Alarcón

‘Business as usual’

22 mayo, 2019

No me refiero al álbum debut de la banda australiana Men At Work (1982). Poco mediáticos y hasta cierto punto ásperos, en la sencilla ceremonia-premiación para entregar el título, sonriendo como si hubieran hecho una travesura más que si mostraran euforia por alcanzar el máximo galardón de su conferencia y se dirigieran a su quinta final consecutiva en el circuito del mejor baloncesto mundial, los Warriors de Golden State lo hacen parecer como un día más en la oficina.
“Es divertido llegar aquí, pero nuestro objetivo es ganar las finales, si no, no tendría ningún sentido”, asentaba Draymond Green en posterior conferencia de prensa, después de su trascendente participación en la victoria del juego cuatro entre su equipo y los Blazers de Portland, a quienes eliminaron por barrida.
Con un triple doble de 14 rebotes, 11 asistencias y 18 puntos, Green ha demostrado ser una de las bujías primarias de una escuadra que está a punto de convertirse en una de las dinastías más dominantes de la moderna NBA.
Asimismo, ha sido eje fundamental para remontar marcadores adversos. Por su parte, Stephen Curry, quien por primera vez podría ganar el MVP de las finales, ha hecho que nos olvidemos que esta plantilla cuenta con los servicios de uno de los mejores basquetbolistas del planeta (Durant fuera por lesión) .
En los últimos cinco juegos de postemporada ha promediado más de 30 puntos por cotejo, sumando la nada despreciables cantidad de 179 unidades.
“Es la filosofía del equipo”, dice el mayor de los Curry en su turno al micrófono, “Cuando no contamos con alguien, el siguiente de nosotros debe estar preparado. Aquí no escuchamos comentarios como ‘Soy el mejor del mundo’, (sino) ‘Debo prepararme más para hacer mejor a mi equipo’”, que sin pudor alguno emitirían un LeBron James o un James Harden.
Y es que estamos ante un equipo verdaderamente único en su género: talento, colectividad, telepatía deportiva, excelso movimiento sin balón, manufactura en cada embate para el tiro correcto, persistencia, apoyo mutuo, cero egos, pies sobre la tierra, aunque no lo parezca: con fundamentos defensivos de primer nivel, profundidad en la banca (Alfonzo McKinnie, 12 puntos; Kevin Looney, 12 puntos y 14 rebotes) y a diferencia de los Spurs de San Antonio de Duncan-Ginobili-Parker (un conjunto similar hace años), plagado de súper estrellas y espectacularidad.
Ahora los Warriors regresarán a casa para descansar diez días y esperar rival, Toronto o Milwaukee, también ciudades a donde deberán viajar, porque por ocasión extraordinaria en un histórico lustro, no tendrán el plus de contar con la ventaja de abrir y/o cerrar en su Arena.
Algo, dicho sea de paso, que no debe representar un problema para que los de la bahía cierren con broche de oro una época de oro para esta organización que, a propósito , la próxima temporada estrenará recinto. Y es que con todo respeto para los Bucks o Raptors, simple y llanamente aún no están a la altura de un equipo histórico, con la sabiduría que te brinda la experiencia y que sabe cómo y cuándo ganar (al margen del posible regreso de KDurant e Iguodala).
Golden State está cimentando una huella sin precedentes, superior por las circunstancias a lo hecho por los Celtics de Bill Russell o equiparable al legado de los Bulls de Michael Jordan.
Esto es para nosotros, entretenimiento al máximo, para los Warriors, es otro día más en la oficina.

Any Given Sunday Ernesto Hernández Alarcón

Salad days