El Mañana

jueves, 23 de mayo de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Campaña política, entre pobretones y ricachones

17 mayo, 2019

Hasta el día de hoy, y por lo que se ve en toda la ciudad, el resultado de ese proselitismo de los candidatos a diputados locales ha sido totalmente frío, nada atractivo, nada convincente, eso sí, con un marcado divisionismo clasista, dar cuenta por eso mismo que destilan en su mayoría esa innegable riqueza; quizás sea por eso que no penetran, al estarse desarrollando esta campaña política entre pobretones y ricachones.

Es una pena, que la mayoría de los candidatos y candidatas localmente no entiendan, en consecuencia, no demuestren en campaña por lo que están compitiendo, luchando, apostando, al verse que nadie, absolutamente nadie trae en mano, por escrito tan sólo una propuesta en firme, previamente analizada, notarizada que, dé fe, que haga constar que efectivamente y según su análisis y conocimiento sabe es lo que requiere Nuevo Laredo.

Al entender que, sí están en campaña, si fueron seleccionados por sus propios partidos, es precisamente porque se supone cuentan con el perfil apropiado para representarlos, al saberse de las cualidades que tienen para generar esas propuestas, en consecuencia, esas leyes que, en caso de ser aprobadas, vengan a generar esa derrama de beneficios sobre la ciudad.

No es por demás agregar, que el pegoteo de calcomanías, la repartición de infinidad de objetos alusivos al candidato ya es obsoleto, por lo mismo debe dejarse atrás; en este caso de los candidatos a diputados locales, deben por igual olvidar ya esas prácticas de colocarse en las esquinas, ofreciendo su imagen y publicidad.

Pues llegar a cada crucero y ver a acróbatas, payasitos, limpiavidrios, migrantes pidiendo ayuda, entre otros muchos que por alguna necesidad acuden a esos sitios transitables, adicionado ahora con ese candidato, candidata insistiendo con ese pegote acompañado de sus seguidores, en verdad que a cualquier ciudadano cansa esa situación.

La figura del diputado local debe tener mucho más respeto, presencia, ya que, en caso de quedar como ganador, eso que bien proyecten ante el pueblo, se convertirá en actitudes creíbles, en consecuencia, su trabajo con excelentes resultados o aun adversos, por el pueblo nunca será cuestionado, y de no ser ganador, le servirá como un reforzamiento a esa imagen externada para posibles o futuras candidaturas.

La mayoría de la ciudadanía de Nuevo Laredo, entiende y perfectamente que todos los candidatos y candidatas desean ser los triunfadores para representarlos; sin embargo, ellos mismos y como generadores del voto, merecen ese respeto, veracidad en sus compromisos por y para ellos, por lo mismo no ser tan sólo ese reflejo de una lucha de partidos.

Asimismo dejar a un lado esa ostentosidad, esa imagen de gente pudiente aun lo sean, al entender que la mayoría de la ciudadanía de Nuevo Laredo es gente trabajadora, que vive al día, entonces el acudir a saludar al pueblo, a sus casas a pedir por el voto, llegando en potentes y modernos vehículos, de entrada, se verá y claramente que no externan lo que pregonan.

La gente no quiere saludar al candidato, la ciudadanía no le interesa en lo más mínimo tomarse la foto, ni mucho menos escuchar algo que no tiene ni tendrá eco en un futuro, no le agrada el hecho de que se acuda a su sector, a su colonia a ver la condición en que ésta se encuentra, en donde por lo mismo vive, sino más bien el escuchar de éstos qué acciones tomará ya como autoridad para corregirlas.

Entonces aún es tiempo para que como candidatos y candidatas hagan a un lado los perfumes franceses, las camisas de marca, dejen de recorrer las colonias y barrios en vehículos del año.

Entonces aún es tiempo para que como candidatos y candidatas convoquen a verdaderos foros ciudadanos, en donde proyecten las iniciativas que por años se supone han estado estudiando.

Entonces aún es tiempo para que como candidatos y candidatas demuestren que realmente son las personas indicadas, al contar con ese conocimiento, con esa vasta autoridad para esa responsabilidad.

Distínganse unos de otros, al entender que, el que demuestre más proyectos, ideas, desarrollo de mecanismos que brinden esa certeza de mejoramiento enfocado principalmente hacia la ciudadanía en general, logrará no tan sólo el ser admirado, obtener esa confiabilidad del pueblo, sino el respeto de los otros partidos, de sus propios adversarios en toda su carrera política.

De no hacer nada, se entenderá que efectivamente no cuentan con ese empeño, ni mucho menos ganas de trabajar por su pueblo, sino que tan sólo son parte de ese puñado de políticos deseosos de un escaño.

Si no dejan atrás su imagen de ricos, de no vestirse de pueblo, actuar y vivir como pueblo, muy difícilmente la gente los identificará como sus verdaderos y fieles representantes, en consecuencia, nada de lo que se formule, se proponga o se solicite, tendrá esa validez, al no ser desprendido de las mismas raíces.

Lo correcto es, alejarse de toda provocación y tentación política, dejarse llevar, pero por el verdadero ciudadano, así éste lo identifique como su ideal candidato, ese que trae en su siniestra la propuesta de ley y en la diestra el saludo de hermano.

Y no ser ese candidato, alejado del pueblo, crecido, que demuestra tan sólo arrogancia y pulcritud en su persona, que en su siniestra tan sólo trae promesas, y en su diestra para limpiarse ese saludo de “hermano”, un paño.