El Mañana

jueves, 20 de junio de 2019

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Cero y van 2 Koenigseggs

20 marzo, 2019

En la CDMX se destruyó en un accidente un flamante Koenigsegg CCXR Special One valuado en su equivalente de la moneda nacional en 30 millones de pesos (cerca de 1 millón y medio de dólares), este era un modelo fabricado originalmente para Ana Al Thani, una integrante de la familia real de Qatar, y fue comprado a ella por un mexicano y traído al país.

Para los neolaredenses esta historia no es nueva, pues vimos ya en el 2016 un percance incluso peor de un vehículo de esta exclusiva marca.

Pero regresando a la más reciente destrucción de un Koenigsegg -que está por encima de Ferrari y Lamborghini-, el dueño de ese automóvil, antes de chocarlo solía publicar sus aventuras a exceso de velocidad por las calles de la Ciudad de México en su cuenta de Instagram, de hecho se identificaba como “don_koenigsegg”.

En la avenida Reforma de la CDMX quedó severamente dañado este vehículo que era único en el mundo y el segundo de esta marca que llegaba a México, tenía en el país apenas desde octubre.

Fue en el 2016 cuando el primer Koenigsegg que llegó a México apenas y se internó al Kilómetro 12 de la Carretera Nacional aquí en Nuevo Laredo en el que el exceso de velocidad combinada con uno de nuestros icónicos baches provocó que de plano no quedara nada rescatable de esta unidad; afortunadamente sus dos tripulantes salieron prácticamente ilesos, pues si algo tienen estos vehículos, es un excelente diseño que en este caso procuró muy bien la integridad de los ocupantes.

Hasta la fecha quedaron mucha incógnitas de ese caso, pues fue comprado días antes en una pequeña ciudad de Texas, donde tienen una agencia de autos exóticos, pero al ingresar a territorio mexicano estas dos personas al parecer ya tenían placas y todos los permisos necesarios, algo que sin las “palancas” adecuadas es improbable, pues si ya es difícil importar un carrito normal de años atrás, imagínese lo que es traer un auto más exótico, caro y exclusivo que el Lamborghini o Ferrari más caro.

Al momento de la confusión, el conductor y su acompañante se portaron prepotentes y decían que venían de “Gobernación” -en tiempos de Peña Nieto-, al día siguiente los escoltó un convoy de federales de un hospital privado en Nuevo Laredo hacia el aeropuerto.

Definitivamente no cualquiera trae un auto de esos por todas las implicaciones, empezando por el costo del auto que empieza en 1 millón de dólares hacia arriba, además de la importación, emplacamientos, además de que requiere mantenimiento y cuidados especializados; en ambos casos, todo esto terminó en nada, pues están destruidos los dos Koenigseggs que han llegado al país.