El Mañana de Nuevo Laredo

Miguel Rodríguez Sosa

Pasadizo Secreto

Miguel Rodríguez Sosa

8 abril, 2020

‘Chicana’, ídolo de la Guerrero



La avenida Leandro Valle estaba despavimentada, tan sólo llegaba el asfalto hasta la Tamaulipas, por lo mismo ésta se encontraba en ese tramo llena de piedras, cuando llovía se hacían enormes charcos, la Chihuahua ya presumía pavimento, en donde justo por ahí transitaba una vieja, pero atractiva carcacha de donde descendía Sangre “Chicana”, ídolo de la Guerrero.

Sobre una desgastada barda como escenario, ahí solían sentarse los amos del barrio, en donde las pláticas abundaban, desde futbol, beisbol y uno que otro deporte que añoraban, ahí no se conocían nombres tan sólo apodos, pero igual se entendían de todos modos.

En esas épocas setenteras por ahí no pasaban ni los autos, gente de a pie sí, por eso mismo los esquineros estaban muy cautos, entonces y al primer ruido de un motor, todos volteaban a ver a ese osado conductor.

¡Quibo raza! Sacando la mano por la ventanilla del carro a todos saludaba, a la mitad de la cuadra hacia el sur se estacionaba, descendía un hombre alto y fornido, de cabellera larga, de semblante fruncido.

Ahí, esporádicamente acudía, por lo mismo los nuevos chiquitines no bien lo conocían, entonces la pregunta obligada era la siguiente, ¡Mono!, quién es el camarada que saluda cordialmente.

¡Es mi hermano!, viene a ver a la jefa, y bajando la voz a todos comenta, es un luchador profesional que en las arenas se presenta, no comenten mucho, decía pacientemente, porque usa máscara y su identidad debe estar secretamente.

La emoción invadía a los niños que en esa esquina se reunían, al sentirse orgullosos cuando nuevamente lo veían, por lo mismo las luchitas entre todos comenzaban, al que se creía el “Santo” todos se le abalanzaban.

El lunes para todos era un día bendito, pues se acudía a las luchas a ver al “Pocho Maldito”, su máscara brillaba, su fuerza destacaba, la rudeza por sí misma en él se manifestaba.

De “Sangre Chicana” en el barrio eran muchos sus hermanos, el “Mono”, el Lupe, el Durán, el Papo, entre otros todos contrariamente futboleros, la hacían de defensas, delanteros y hasta porteros.

Una camisa negra desbotonada, era una imagen muy alejada, de la esquina hacia esa carcacha oscura muy poco se divisaba, ahí aquel personaje misterioso conocido como “Sangre Chicana” del barrio lentamente se alejaba.

Generación tras generación, muchos han vivido, disfrutado de las costumbres y sitios de esta frontera, han contribuido de igual modo a hacer populares a infinidad de personajes, personas que se han hecho famosos y famosas gracias a su forma de ser, de actuar, que sin duda se han destacado por transmitir esa alegría, ese talento y bondad a esta gran ciudad llamada Nuevo Laredo.

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