El Mañana

viernes, 27 de marzo de 2020

Los Redactores
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¿Ciudades hermanas?

23 febrero, 2020

Cada Día del Abrazo se dice un discurso similar sobre cómo
este evento simboliza la hermandad entre ciudades y naciones, pero en estos
tiempos eso parece estar un poco alejado de la realidad.

Es cierto que muchos consideran a los dos Laredos como una
sola comunidad, principalmente por el hecho de que muchos viven de un lado y
trabajan del otro, por los vínculos familiares y comerciales que existen entre
los residentes de ambos lados, pero gubernamentalmente hablando el panorama es
otro.

Momentos antes y momentos después del Abrazo, las
deportaciones parecen dar un mensaje contradictorio al del espíritu del evento,
aunado a que el tema del muro le da también un contexto irónico.

Precisamente en la tónica del muro, durante el evento, unas
personas en lanchas -que eran vigiladas por CBP- realizaron una protesta
flotante con mantas para reprobar la instalación de la cerca divisoria de Trump
que abarcará algunos lugares de Laredo y que incluso se prevé que de concretarse
tendría implicaciones ecológicas y un bajo impacto en la intención de reducir
los ingresos de personas indocumentadas a territorio norteamericano.

El movimiento del 9 de marzo se escucha con frecuencia como
esa forma de protesta en la que se debate si participar o no, dejando de
asistir las mujeres a los empleos, tiendas, etc.

Algunos lo comparan -como referencia cercana- con el “Día
sin Mexicanos”, en el que se pretende dar una lección de la importancia del
segmento en la sociedad, pues al estar ausente tiene muchas consecuencias
negativas.

De alguna manera el movimiento se presenta como algo
pacífico, pero contundente, pero en los tiempos de las redes sociales no
siempre se ve con seriedad, pues hay muchas publicaciones -memes- que de alguna
forma denostan la iniciativa o se mofan de ella.

Incluso algunas y algunos titulares de dependencias
gubernamentales y negocios han manifestado su apoyo para que las mujeres se
ausenten de sus negocios sin represalia alguna, incluida la nómina, algo que de
entrada le da fuerza al movimiento para que éste se pueda traducir en una
realidad -incluso- histórica, la fecha que aún se encuentra distante y requiere
seguirse retroalimentando para que el 9 de marzo tenga una participación tan
nutrida como sea posible.