El Mañana

sábado, 07 de diciembre de 2019

Los Redactores
Río Revuelto Los Redactores

Como el agua que borra maquillaje

4 mayo, 2019

Así como el agua borra el maquillaje, las lluvias evidencian la mala calidad de las obras gubernamentales, los baches de siempre vuelven a manifestarse y entre más precipitaciones -y peor si van seguidas de altas temperaturas- más grandes se abren los huecos en las calles.

Hay que recordar que el año pasado las lluvias destaparon una docena de enormes socavones, dos de los más profundos se encontraban en la calle Anáhuac y siguen sin repararse.

Las imágenes de aquellos socavones quedarán para la historia de la ciudad, pues en uno de ellos se hundió una enorme máquina retroexcavadora y otro se “tragó” tres autos completos y un par de triciclos.

A los que les fue de verdad como en feria es a los migrantes, pues las precipitaciones que arreciaron pasadas las 5:00 de la mañana con granizo y truenos despertaron de la peor manera a quienes se encontraban en las decenas de casitas de campaña en los patios del Albergue Municipal. Quienes conocen la intersección donde se encuentra el refugio -en Madero y Juárez- sabrán que es un punto conflictivo para inundaciones, pues efectivamente el agua se pasó hasta el patio e inundó las viviendas improvisadas con todas las familias que allí pernoctaban.

Protección Civil estuvo emitiendo advertencias de pronóstico severo de lluvias, es decir, las autoridades estaban al tanto de la potencial lluvia y de que tenían a todas estas personas a la intemperie y aun así no los reubicaron a uno de los edificios que tienen como refugios de emergencia, como el Centro Cívico o el Polyforum, que tienen mucha capacidad y están techados.

Luego de que ayer los migrantes estuvieran con el agua hasta las rodillas, ya contemplan esa posibilidad de trasladarlos en caso de ser necesario.

En la Casa AMAR están igual o peor, pues tienen incluso menos espacio y más personas albergadas, también en el Centro de la ciudad, por lo que las lluvias les pegaron con la misma fuerza, sólo que sin esos encharcamientos.

Ayer fue el día del albañil, pero con todo esto de la lluvia pasó algo desapercibido, en primera porque la gente estaba distraída con los estragos de la tormenta y segunda porque el pronóstico contemplaba para el resto del día considerables probabilidades de que siguiera el “agüita”.

Según se dice, es de domingo para lunes cuando se espera que vuelva a caer el “chaparrón”, precisamente en proporciones similares a las lluvias del viernes por la mañana, aunque el pronóstico es cambiante, está usted sobre aviso y las autoridades también, para estar preparados en caso de contingencia.