El Mañana

domingo, 21 de abril de 2019

Víctor Manuel Ordóñez
Contra viento y marea Víctor Manuel Ordóñez

‘Aquella edad’

20 enero, 2019

Recordando esta bella canción de Jorge Massias en la voz de Vicente Fernández, me vienen a la memoria muchos actos de mi niñez y mi adolescencia, pues toda mi vida me la he pasado en los Laredos. Ahora que se habla de la renovación del viejo parque La Junta, recuerdo mis andanzas primero al viejo diamante en lo que es hoy el sector Ojo Caliente, y después al grandioso estadio de la Unidad Deportiva donde terminó una época de Tecolotes en 1958 y revivió en 1976.

Bueno se vivieron intensos partidos, que hicieron que se fueran deteriorando sus cimientos; hace aproximadamente 10 años, siendo presidente del Consejo Consultivo, se ordenó una revisión a las gradas de los jardines y se determinó que no se aseguraba su consistencia y ponía en riesgo la vida de mucha gente.

Esta Unidad Deportiva ha sido el nido de muchos deportes y deportistas. Ese flamante estadio de beisbol y el de futbol se han llenado de campos abiertos de Ligas pequeñas, dos gimnasios de baloncesto, alberca, gimnasio de box y un pequeño teatro y teníamos el Salón al Mérito Deportivo, pero parece que lo cambiaron a una escuela de ajedrez; por lo tanto, en esa área ya no cabe un alfiler. Se me olvidaba mencionar las canchas de frontón, tenis y espacios de estacionamiento.

Cuando se hizo la remodelación al quitar las gradas de los jardines y poner dos pequeños estacionamientos, respiraron los aficionados porque eso representaba un buen lugar para la Liga Mayor y alguna otra Liga profesional de bajo nivel, pero no el circuito veraniego como es la Liga Mexicana, que se ha transformado en una potencia con peloteros de Doble y Triple A, que requieren un lugar mejor acondicionado y con todas la de la ley para ese juego de beisbol AA.

Hace 11 años que se inauguró el Estadio Nuevo Laredo al poniente de la ciudad y rodeado de nada, solamente el tremendo tráfico del puente 3, y las peligrosas vías del ferrocarril, en fin una inversión que le costó al pueblo y que no se ha visto alguna utilidad para los deportistas y aficionados.

No sé porque las autoridades no hacen consensos de dónde y cómo se deben hacer estas inversiones para que no suceda esta situación de muchos millones tirados a la basura, habiendo tanta hambre y falta de servicios y seguridad en la mayor parte de las colonias que rodean ese sitio.

Cuando la familia Manzúr llegó a Nuevo Laredo a ofrecer a su Águila, se tuvieron que agarrar del otro Laredo para poder sostener un equipo más o menos competitivo y renacieron: Tecolotes de los Dos Laredos y con esta ayuda pudieron salir adelante en el 2018. Vamos a ver el experimento que se hará en La Junta para que pueda cantarse el play ball en abril; dudo que pueda ser posible por el tiempo y la inversión.

Con todo respeto, como siempre deseo compartir las bendiciones que he recibido de Dios Padre, que a través de su Hijo Jesús nos cuida y nos protege día a día. Le pido por todos nuestros hermanos que han tenido desgracias. Y que no se olvide de darnos a todos: Salud, Amor y Paz. Hasta Siempre…