El Mañana

lunes, 16 de septiembre de 2019

Oscar Leal
Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

‘Cuernos largos’

21 febrero, 2019

El fin de la temporada de caza del venado cola blanca lo recibimos con una tercia de machos alfas disponibles (“Cuernos Largos”, “el Astillado” y “Oreja Mocha”) fueron nominados como buenos candidatos, para fortuna “el Astillado” y “Oreja Mocha”, venados de edad joven todavía se merecían darles un año más de vida ganando el “indulto” que les permita desarrollarse y cumplir con sus fines reproductivos en tiempos más plenos. Sin embargo para mala fortuna el “Cuernos Largos”, venado alfa de mayor edad, de porte menos firme, sinónimo de la suma de años ostentando el eje reproductivo de la manada y su amplia canasta de características velas largas, digno trofeo, lo colocaba como único candidato para el mejor de los cierres de esta temporada, después de un par de días por fin fue localizado en el paraje del riachuelo, después de inclinar su cabeza frente al hilo de agua para tomar un sorbo se ha colocado frente al lente; el tiempo y esfuerzo invertido a lo largo de la temporada por el cazador, le otorgaban sólo unos segundos para lograr apuntar hacia una trayectoria que le mostrara la gloria o la derrota.

La adrenalina se convirtió en su mayor enemiga al provocarle alteración de la respiración; la acentuada necesidad de apuntar mientras tratas de contrarrestar los síntomas leves de un ataque cardiaco, te obligan a retirar el dedo del gatillo para no soltar un disparo fuera de tiempo; lograr colocar el arma sobre un apoyo firme se torna necesario sin dejar de intentar ubicar bajo el “AS” del lente a “Cuernos Largos” el saber que está colocado al límite de la zona de alcance de un disparo cómodo, te ofrece una sensación que te reta a tratar de dominar las sacudidas del latido del corazón, para ese entonces ya suenan cual tambor de guerra en plena audición, mientras tanto los 20 segundos transcurridos parecen horas y es necesario aplicar un manoteo certero a tu frente para retirar el sudor acumulado.

El aleteo de una parvada de palomas al aterrizar frente al riachuelo, altera los nervios de “Cuernos Largos”; tras un reacomodo de su cuerpo agacha la cabeza para tomar el ultimo sorbete de agua, el cazador reconoce la postura y comprende que es ahora o nunca, tan pronto levante la cabeza abra saciado su sed y emprenderá la huida, aprovechando el reacomodo el cazador tras un respiro profundo que le ayudara a controlar su pulso coloca su dedo sobre el gatillo y un par de segundos después “Poooomm”, el estruendo ensordecedor del disparo, es apagado por la mezcla de alegría y euforia al ver caer de una sola pieza a “Cuernos Largos”, momentos que resumen esta temporada de caza, como una de las más especiales vividas por este su humilde servidor, presenciar la euforia en el rostro del cazador es difícil de explicar con palabras, lograr comprender esa mezcla de sensaciones cargadas de alegría, euforia y la suma de adrenalina me impiden explicarlo… ¡Tienen que vivirlo!

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ÓSCAR LEAL