El Mañana

lunes, 16 de diciembre de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Décadas de decadencia

1 diciembre, 2019

Los comerciantes del Centro Histórico se lamentan del
alarmante abandono en que este gobierno tiene al otrora motor de la economía de
la ciudad, son ya dos décadas de debacle, 20 años no los aguanta cualquiera,
lustros de muerte anunciada y ni por asomo evitada.

Y así trienio tras trienio, alcalde tras cabildo, gobierno
municipal enseguida del anterior, uno igual o más dañino por pasivo, que la
administración local y el presidente de la comuna que le antecedió.

Es mucho tiempo de ir en picada, de caída franca, sin ningún
intento de hacer nada, no por parte de la autoridad.

Da tristeza el ver cómo aquí cerca, en nuestro mismo Estado,
en Tampico, o bien, en el Bajío (San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo,
Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes), así como en el centro (Puebla,
Cuernavaca y Tlaxcala), lo mismo que al sur (Oaxaca, Mérida y San Cristóbal de
las Casas), tienen esas maravillas de sitios llamados “Centros Históricos”, que
por sí solos cada uno, son inyección pura de dinero para esas ciudades y hasta
para cada entidad, pero principalmente para su gente.

Son sitios envidiables, generadores de empleos, pero también
ricos, ¡abundantes! contribuyentes fiscales.

Recordamos en el primer tercio del año 2016, cómo éste,
ahora su alcalde, fue y les habló bonito a los dueños de edificios en el primer
cuadro a los locatarios de las aún existentes tiendas de artesanías y
mercerías, a los regenteadores de bares y cantinas, a los pocos gastronómicos,
les dijo que los iba a regresar a los buenos años de ese Nuevo Laredo, ese que
hoy todos lloramos.

Les dijo que iba a hacer por ellos lo que ni Carlos
Canturosas, ni Ramón Garza Barrios, ni Benjamín Galván Gómez, ni Daniel Peña
Treviño, ni José Manuel Suárez López, ni Horacio Garza Garza (dos veces), ni
Antonia Mónica García Velázquez, ni Arturo Cortez Villada.

El 24 de diciembre de 1980, se incendió a ruinas totales, el
antiguo parían, el mercado, ahora llamado “Maclovio Herrera”, de ahí se
vinieron muchas malas para la economía del primer cuadro de la ciudad, entre
otras, devaluaciones de la moneda, hasta llegar al cáncer que hoy carcome el
casco de la ciudad y a toda la municipalidad, pero que particular y
extrañamente se ha enquistado de manera acendrada, en ese sitio.

La coronación de tantos males, nos vino del aire, fue el 11
de septiembre de 2001, con el ataque terrorista a las ciudades norteamericanas
de Nueva York y Washington por parte de los extremistas de Al Qaeda, pues de un
plumazo, por mandato presidencial norteamericano, los turistas que poblaban el
primer cuadro de Nuevo Laredo, desparecieron, dejaron de cruzar.

Vino una vigilancia férrea, aunado a restricciones aduaneras
y arancelarias, así como a permanentes campañas de miedo por parte del gobierno
de allende el Bravo, dirigida hacia aquellos que venían a esta parte de México.

Eso acabó por desgraciar a esta zona rosa, a nuestro dorado
Centro Histórico.

Los comerciantes, dueños, inquilinos, locatarios y gente que
vive del primer cuadro, desde entonces se lamenta, pero tristemente diremos,
que sólo eso, más nada.

Pero tienen que voltear a la segunda planta de la esquina de
Héroe de Nacataz y Juárez, ahí está mucho de la culpa, ha estado siempre, desde
el año 2000, porque aquel que fue el antes y ahora, el después de Nuevo Laredo,
justo en el 2000, es que se corta, se tasa, se basa, se parte.

Precisamente en ese año 2000, antes era de oro, hoy es de
oropel, o quizá ya ni siquiera de eso.

UNOS LADRILLOS MEADOS

Su alcalde de ustedes, en aquella primavera del 2016 (que ya
van a ser cuatro años), cuando andaba buscando el voto que le llevaría a dos y
luego a tres años más, es decir a un lustro completo en el poder, les prometió
a la gente del primer cuadro, el rescate de ese punto.

Pero sólo colocó unos ladrillos afuera de “El Gusano” bar,
en la esquina de Doctor Mier y Matamoros ¡y párenle de contar!, hoy esos
tabiques apestan a orines de borracho, regados a diario con singular afán de
unos cuantos, gracias a que precisamente para mal del Centro Histórico, no hay
una Policía Municipal que les prohíba a los dipsómanos, cambiarle el agua a las
aceitunas, en plena vía pública.

El hombre se ha burlado de todo Nuevo Laredo, pero
principalmente de los multicitados comerciantes del primer cuadro.

Y si estamos equivocados, les ruego que le recuerden a este
su servidor, todo lo que el Ayuntamiento ha hecho por el bien de ese sector tan
importante de la ciudad.

Nada positivo, ni siquiera el carril SENTRI lo ha sido, al
contrario.

Vaya usted al Centro Histórico, ¿y que verá? ¿De qué se
percatará? ¿Qué olerá?, si acaso dos o tres borracheras al año (festival de
motocicletas, Noche del Grito y “Guerrereando por la Guerrero”), párenle de
contar.

Nada de programas, nada de descontar impuestos sobre ventas
a los locatarios que padecen falta de las mismas, o de bajarles el tributo
predial, nada de programas que con todo el poder gubernamental y el presupuesto
de la administración pública, bien que se pueden implementar, como lo sería una
fuerte y permanente promoción del Centro Histórico, acompañada de mejoras
físicas, pero notables, de verdad, como se hizo en Tampico y esas otras
ciudades.

¿Que no hay Policía Municipal, que no le ha sido autorizada
por el gobierno federal? Entonces dótenle de una vigilancia efectiva, de proximidad,
veladores desarmados, gente preparada, seguridad férrea, en serio, alguien que
inspire confianza al ciudadano para que la gente vuelva al primer cuadro, a
comprar, a divertirse, a comer, a pasear.

PARRILLADA AL SUR

Nadie quiere ir al Centro, además que lo poco que hace el
gobierno, lo realice en el Monumento a Benito Juárez (sólo para darle vida a
sus negocios de la Campeche y alrededores, comercios suyos o de sus
prestanombres) o bien, como ayer y hoy, que la pachanga está en el Centro
Cultural, con lo de la megaparrillada.

Pero para el primer cuadro de Nuevo Laredo, no haya nada. Ni
mejoras en el área, todo aquello huele desagradable, a cañería, recordar que
los drenajes sanitarios y pluvial, si todavía existen, datan de más de 100
años.

Podrían repararse banquetas, las que hoy están llenas de
trampas, desniveles, agujeros, varillas amenazantes, tubos de estacionómetros
sin aparatos contadores, cordones de acera destrozados, tornillos (donde antes
estuvo un poste, un semáforo, un anuncio) que emergen del piso, listos y
prestos para que los peatones se tropiecen.

Medidores de agua, electricidad y gas, que se convierten en
serio peligro para las cabezas, tobillos, rodillas y caderas de los caminantes.

Y lleno de perros callejeros, que no son recogidos por el Ayuntamiento
o a quien correspondan, otro problema que Municipio y Estado también se han
hecho patos, no hacen nada.

Nuevo Laredo tendrá en este 2020, la respetable cantidad de
3 mil 328 millones de pesos como presupuesto de egresos (lo acaban de aprobar
por unanimidad esta misma semana), en este 2019 también fueron más de 3 mil
millones de pesos los ejercidos, como igual ejercieron en 2017 y en 2018.

Son 10 mil millones de pesos, sumarán 12 mil millones dentro
de 12 meses, dónde está ese grosero tesoro, ¿al Centro Histórico cuánto le
tocó?

Aquellas ciudades, sus gobiernos locales hacen todo por
cuanto está a su alcance para tenerlos y mantenerlos al 100 por ciento de
bellos, funcionales, cuidados, protegidos, vigilados, produciéndoles dinero.

Nuevo Laredo tiene pura progenitora, aquí no se hace nada
por tal espacio, bien que pudiera ser otro bastión económico para la ciudad,
otro caudal con generación de riqueza pública y privada y no lo que
lamentablemente es desde hace 20 años, una cosa muerta o casi.

Ese punto de Nuevo Laredo va cuesta abajo, ¿a propósito,
olvidado por los gobiernos locales?

REVIVE EL OTRO LAREDO

Hoy, Laredo, Texas está reviviendo su centro histórico, con
bares (allá está toda la juventud de Nuevo Laredo divirtiéndose), hay como 15
nuevos antros, sólo por una calle, la Iturbide, además se acaban de autorizar
más permisos para próximos negocios del ramo (allá está nuestra gente amigo
René Molano Moreno, para que sepas tú y tus colegas comerciantes).

El cabildo de allá está haciendo la tarea de revivir el
primer cuadro, ya se trabaja en dos edificios más de vivienda pública del
gobierno municipal, para repoblar el sitio antiguo.

Y se ha ofrecido toda serie de facilidades tributarias para
que particulares hagan algo similar, o sea, crear futuras viviendas, hoteles,
edificios de condominios, complejos de apartamentos, lo mismo que cafeterías,
museos, restaurantes, sitios de diversión, tiendas, lo que se les ocurra para
reactivar la economía del lugar.

Para generar empleos y a la vez, teniendo habitantes ahí
mismo, que se conviertan en clientes, en consumidores habituales, de respaldo,
además de los visitantes a los que atenderán ya como empleados ellos los que
residan ahí en el centro histórico de Laredo, Texas.

Eso es pensar, eso es un gobierno con visos, pobre Nuevo Laredo, tan jodido de gobernantes, de servidores públicos que sólo se quieren servir ellos.

Feliz domingo.