El Mañana

jueves, 27 de febrero de 2020

Los Redactores
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Descuidos

15 enero, 2020

Apenas se cumplía una semana del último incidente en que un
menor resultaba con quemaduras de tal gravedad que fuera necesario hacer un
traslado al hospital de Galveston especializado en este tenor, cuando se registra
un nuevo caso incluso más delicado que los anteriores.

Sin satanizar a los padres, se trata de nueva cuenta de un
descuido que le puede pasar a cualquiera, pero que tuvo en este caso
consecuencias que dejarán secuelas en el cuerpo del menor.

En esta ocasión se trata de un niño de 4 años, que en su
inocencia al correr y jugar en su modesta vivienda ubicada en el sector de
Colorines, movió una olla con aceite hirviendo que quemó la piel en 30 por
ciento de su cuerpo.

Se habla de una nueva Caravana Migrante -integrada
principalmente por hondureños- con rumbo a la frontera norte de México, pero
aún no se tiene conocimiento de la ruta exacta, pues incluso los propios
migrantes no siempre la definen con antelación.

Aunque el flujo migratorio bajó considerablemente en los
últimos meses, no ha cesado.

El 2019 fue para Nuevo Laredo un año que superó los
antecedentes que se tenían de las cantidades de migrantes y variedad de países
de origen, aunque lamentablemente en muchos casos su estadía no fue del todo
sencilla.

Santander ha estado pasando una mala racha gracias a una
sola empleada que presuntamente se alió con un familiar para dar el “pitazo” de
un hombre que había retirado 76 mil pesos para que fuera asaltado.

A la víctima le llamó la atención que el asaltante sabía la
cantidad exacta que cargaba, pues se lo dijo durante el atraco, lo que hizo
descartar que fuera elegido al azar para exigirle a punta de pistola el dinero.

Enojado, regresó la víctima -que se trata de un varón
adulto- con celular en mano para confrontar a la cajera sobre la situación, no
pasó mucho tiempo para que trascendiera el presunto vínculo familiar entre la
empleada bancaria y el asaltante.

Este incidente se viralizó resumido en “memes” que hoy
parecen seguir siendo la tendencia número uno en redes sociales, pero con una
afectación tremenda para la institución bancaria en términos de desprestigio y
sobre todo pérdida de confianza ante la opinión pública, que si bien no deriva
en que una cantidad substancial retire sus cuentas, sí se ha convertido en una
mofa pública, como ocurrió en su momento con Bimbo por culpa de un empleado
deshonesto que fue videograbado estafando al dueño de una modesta tienda de
abarrotes.