El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

Jorge Santana
Opinión Jorge Santana

DESDE EL OTRO LADO

6 enero, 2019

Me gusta que no te guste lo que me gusta así conozco cosas nuevas, me gusta el maullar de un gato a lo lejos en noches de luna, me gusta descubrir lunares, me gusta ver a un hormiguero y maravillarme en su mecánica, me gusta mirar las partículas del polvo en los rayos del sol, me gusta acostarme en el pasto después de haberlo cortado como pidiéndole perdón, me gusta la gente que camina solitaria y silenciosa con las manos en sus bolsillos como exiliada de algún mundo, me gusta la gente sin mínima penaque pasa tarareando, me gusta tener una vecina loca, un vecino cuerdo, otro en término medio tirando a 3/4, me gusta contar la historia de la casa quemada frente a la mía, me gustan los silencios incómodos y los cómodos y los término medio, me gusta pasar debajo de un puente, me gusta el grafiti en los trenes, me gusta abrir las escaleras de tijera, me gusta reírme por las formas obscenas de la fruta, me gusta echarle un cachito de chocolate hershey al café, me gustan los barrios con privadas, esas calles que no dan a ningún lado, me gusta sentir alivio por haber esquivado un bache, me gusta el romanticismo cursi de las lámparas, me gusta el peso de una bolsa con barbacoa caliente, me gusta ver la mantequilla derretirse sobre la tortilla de harina, me gustan mis manos son lo más sincero que puedo ofrecer, me gustan las mesas pequeñas para conversar más de cerca, me gusta todo a media luz, la luz partida a la mitad desangrándose tenue, me gusta caminar por el centro y preguntar el precio de cosas que nunca compraré, me gusta los malabares que hago para ver si pica o no una salsa, me gusta no saber la dirección pero saber cómo llegar, me gusta acordarme todo de una persona menos su nombre, me gusta la gente que te mira como diciéndote todo, me gusta la gente que te mira como ocultándote algo, el misterio me gusta, ir recolectando pistas aunque no sepas lo que debes resolver, me gusta la gente que pierde la mirada, que se queda ida y me gusta cuando luego te dice -ah perdón es que me fui- me gusta quemar tantito una tortilla y que huela a ese quemado sabroso, me gusta sacudir en el jardín los tapetes como en el siglo antepasado, me gustan las ventanas sin rejas que dan a los jardines, me gusta el olor del aceite para madera, me gusta pensar en voz baja como si estuviera contando un chisme, me gusta la gente que cuenta chismes tan quedito casi inaudible, me gusta que se autoabrazen cuando te saludan de lejos, me gusta guardar notas en libros y olvidarlas para siempre, me gusta ver bichitos en plantas de interior como haciendo un micromundo, me gustan las cosas que florean a destiempo, me gusta cuando me doy cuenta que perdí la noción del tiempo, me gusta escuchar y que me escuchen y tomarnos de la mano y no escuchar nada, me gusta sentarme y voltear al cielo y rogar me toque mirar la invasión de los ovnis, me gusta en mi mente ponerle música a las personas, hay seres que merecen tener soundtrack, me gustan las cosas que me desagradan pero que sigo haciendo porque me gusta quejarme de las cosas que me desagradan, me gusta contar dinero y tener que despegar billetes porque están nuevos, me gusta juntar todas las monedas perdidas en mi coche y comprar algo significativo, me gusta dosificar lo que no se dosifica, me gusta comer el pan en varias etapas, separar la costra de la concha, luego el suave centro, y chopear con la tapa de abajo, me gusta la ebriedad perfecta de 4 copas de vino, me gusta pensarte de noche, me gusta la libertad de poder comerme al mundo aunque sólo vaya a morder una orillita, me gusta no ponerle cerrojo a lo que sea y decir pues si me toca me tocaba, me gusta que se tarden con la comida y acabarme todos las tostaditas con salsa, me gusta multiplicarme en los espejos que reflejan otros espejos, me gusta las reparaciones al drenaje me hagan desviar de calle y perderme y no saber que me perdí y darle y darle hasta perderme más, me gusta que me digan -tome asiento- me gustan las puertas de seguridad que tienen que presionar un botón para que se abran, me gustan las oficinistas con uñas postizas que desafían toda lógica productiva. En fin, querido lector, cada quién sus gustos, no hay de otra mano.
jorgesantana1@gmail.com

Desde el otro lado Jorge Santana

Quisiera