El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

Elba Balmori
Opinión Elba Balmori

Desde La Gran Manzana

6 enero, 2019

Desde este año que comienza tendré la oportunidad de viajar con frecuencia a la ciudad de Nueva York ya que mi hija empieza una nueva etapa de su vida en esa ciudad.

Con tal motivo me pareció interesante compartir algunas de las aventuras que se vivirán ahí y asimismo relatarles cómo se vive esta famosa ciudad. Quiero compartir lo que no se ve en las fotos, lo que se vive a diario, lo que la gente piensa y lo que para muchas personas pasa inadvertido.

Contacto, ebalmorig62@gmail.com
De Texas a Nueva York
Existe una ciudad mágica, es un lugar donde muchos sueños se realizan o donde muchos sueños mueren, así es Nueva York. La primera vez que fui a La Gran Manzana, fue una temporada de año nuevo, la ciudad entera se vestía de blanco por la nieve de la última tormenta invernal y las decoraciones navideñas le daban un toque espectacular a esta bella ciudad. Sin duda el ambiente era mágico y se sentía una energía especial.

Pero en medio de la multitud de personas que caminaban por sus calles se podía detectar a lo visitantes como yo y a quienes eran residentes de esta bella ciudad. En mi siguiente visita a Nueva York el ambiente era cálido, la ciudad se había transformado, en sus calles había menos personas, pero igual se podía notar quiénes vivían en esa ciudad.

Algunos de los que habitan en Nueva York tienen esa mirada especial, esa prisa de llegar a no sé dónde, esa inquietud de querer ser alguien, de conquistar sus sueños, de llegar a las metas trazada en sus mentes.

Y hay otros que sólo caminan con la mirada y la sonrisa perdida, tal vez por no haber conquistado los sueños en los que creían. Ahora estoy de nuevo en Nueva York, otra vez el invierno envuelve la ciudad, pero ahora es diferente, me encuentro en la misión de encontrar un lugar dónde mi hija pueda vivir, en dónde como muchos más, ella pueda conquistar sus sueños y llegar a la meta trazada en su mente en esta congestionada ciudad.

Cada cuadra de Manhattan es un pequeño mundo, se pueden ver tiendas de ropa, de alimentos y de cualquier clase de productos de todo el mundo, sus calles están salpicadas de pequeños bares y restaurantes que invitan a entrar y disfrutar un café o un buen vino. Cada día se puede conocer algo distinto y cada día se puede aprender algo aquí.

Personas de todo el mundo habitan en este singular lugar. Una persona me comentó, “Esta ciudad tiene magia, he visto cómo en un mismo día a alguien se le resuelve un problema que horas antes parecía imposible resolver”.

Esa es la manera de pensar de muchas personas que viven en esa ciudad. Definitivamente, para triunfar en Nueva York o en cualquier lugar que se viva, se tiene que pensar en solucionar cualquier obstáculo que impida cumplir la meta.

En la difícil tarea de encontrar un lugar diminuto y caro para habitar en esa ciudad, pronto vimos cómo nuestro primer problema en esa ciudad se solucionó después de pensar que no lo lograríamos. En esta vieja ciudad siempre en construcción, se aprende mucho si se sabe observar.

Esta metrópoli tiene un ecosistema muy peculiar, como es bien sabido, esta ciudad está llena de ratas, se les puede ver correr en las noches por alguna calle tras su objetivo; a ellas no les importas, te ignoran, sólo quieren encontrar algo de comer.

Asimismo son los habitantes de Nueva York, ambos, ratas y humanos corren por las calles tras su objetivo.

Es aquí, en la ciudad que no duerme, en la ciudad que está llena de sueños y posibilidades donde mi hija continuará su sueño. Como bien dijo ella, “Nuevo hogar mismo sueño”. Seguramente habrá varias aventuras que compartiré más adelante.