El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Rafael García Ortega
Artículo Rafael García Ortega

Doctor Rodolfo Torre Cantú, un liderazgo vivo

21 febrero, 2019

La historia nos muestra todo el tiempo los ejemplos de vida de los grandes líderes que en el paso de los años han dejado su huella y su nombre escrito en los registros de la memoria colectiva de las naciones, tanto antiguas como modernas. Es el caso del doctor Rodolfo Torre Cantú, que hoy recordamos a 55 años de su nacimiento.

El doctor Rodolfo Torre nació en el seno de una familia fundamentada en los principios de honestidad y sencillez. Nació en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 14 de febrero de 1964, y fue el cuarto de cinco hijos que el matrimonio formado por el doctor don Egidio torre López y su señora esposa doña Ana María Cantú Leal trajo a este mundo.

El ejemplo de su padre, el doctor Egidio Torre López, le inspiró tanto para la elección de su carrera profesional como médico, y que también fue un ejemplo para la militancia priista, de tal forma que el ejercicio político de su padre, siempre vigente, fue una fuente de inspiración en todo momento, desde su primer contacto con el mundo de la política, forjándole el carácter y los principios que le rigieron en el andar, en la política y el ejercicio de servir a los demás.

Rodolfo Torre Cantú, se casó con Laura Graciela de la Garza Montoto con quien tuvo tres hijos: Laura, Rodolfo y Paulina.

Era un hombre de familia y gustaba de pasar tiempo con sus seres queridos, tanto con sus padres y sus hermanos como con su familia nuclear que a su vez fueron la inspiración y sin duda, el motor que impulsaba sus sueños y aspiraciones para lograr un Tamaulipas mejor, donde sus hijos y familia pudieran desenvolverse en conjunto con la sociedad tamaulipeca en un ambiente de total cumplimiento de las garantías y derechos individuales, en pleno bienestar social al que todos tenemos derecho.

El dolor que embargó a la esposa del doctor Torre, doña Laura, a sus tres hijos, a sus hermanos, amigos y parientes, a su señor padre, el doctor Egidio Torre López, lo compartimos también todos los ciudadanos de la entidad. Adultos, jóvenes y niños así lo sintieron y lo manifestaron de muy distintas maneras cuando manos criminales cegaron su vida la mañana del 28 de junio de 2010, cuatro de sus acompañantes también murieron. El grito de justicia aún se escucha fuerte.

Pero seguimos fieles a su ejemplo tratando de mantener vivo su nombre y legado de distintas maneras, este esbozo biográfico del doctor Torre Cantú es un testimonio de admiración y reconocimiento a una vida fecunda de trabajo y de hacer el bien a los demás, donde supo combinar dos profesiones en apariencia opuestas: la medicina y la política que desde su visión y práctica cotidiana las hizo una sola profesión.

Prueba de esto fueron los centenares de testimonios que la ciudadanía externó en las redes sociales como Facebook y Twitter en muestra de su solidaridad y consternación.

En la medida que sigamos el ejemplo de servicio y de corazón generoso –esencia del espíritu tamaulipeco, del doctor Rodolfo Torre Cantú vamos a alcanzar el orden social justo y armónico al que él aspiró para todos nosotros. Su sacrificio nos hizo más fuertes ante la adversidad y su legado es un compromiso que debemos realizar todos los días.

La historia nos une a Rodolfo para siempre.

Descanse en paz.