El Mañana

martes, 18 de junio de 2019

Adolfo Mondragón
Personajes de mi Pueblo y del Otro Lado Adolfo Mondragón

Dr. Juan de Dios Rodríguez

31 marzo, 2019

Definitivamente el doctor Juan de Dios es todo un personaje del pueblo, simpatiquísimo, dicharachero, chiflador y muy alegre, claro la vida siempre le sonríe: y si le hace gestos, también se ríe hasta de ella, así que la vida mejor la lleva bien con él. Lo conocí cuando mi mujer encargó al primogénito: mi suegro, que también era ginecólogo, le habló al doctor Govea para que le recomendara al mejor ginecólogo del pueblo -teníamos al mejor aquí en el Seguro Social, pero nos lo ganó el ISSSTE-. – Mejor, le dijo mi suegro, mi yerno (o sea yo) es profesor y derechohabiente, así que fuimos a ver a Juan de Dios al ISSSTE, la realidad es que mi mujer siempre prefirió que la vieran en Reynosa, incluso allá se alivió (más bien allá parió, pues no estaba enferma, sino embarazada). Por cierto que no le gustó que siempre, durante toda la consulta se la pasara chiflando. Ese es Juan de Dios.

Todos los días paso por su último proyecto, la Clínica San Gerardo, pues está en mi ruta diaria, esto me ha permitido ver el crecimiento y progreso permanente de esta nueva aventura del doctor. Recientemente adquirió el edificio donde estaba “El Potrillo”, lo reformó, “restauró” y lo ha convertido en clínica para consultorios, también anexo, un terreno a la vuelta que le sirve de estacionamiento. Tengo entendido que también adquirió ya una enorme casa con un terreno enorme y hermoso que está a la otra cuadra y tiene proyectado construir algo más de lo mismo, pero con los últimos avances.

Nunca se ha estado quieto, primero tuvo una maternidad allá por la Madero creció muy pronto y tuvo mucho éxito, desconozco el motivo de que la quitara; luego abrió el Hospital Panamericano, frente a la tienda del ISSSTE, también exitoso, tampoco sé por qué lo quitó. Fungió como Director de la clínica del ISSSTE, cargo que desempeñó con atingencia, su carácter alegre y despreocupado le permitió sortear toda clase de problemas inherentes a la dirección, en lo particular nunca me podré quejar de su atención, siempre me ayudó con todos los casos que le llevé. Fue una buena época de la clínica.

Juan de Dios ha sido un médico constructor y emprendedor, siempre está en un nuevo proyecto, igual lo hizo cuando estuvo al frente de la Cruz Roja, todos los días le hacía alguna mejora, la llegó a tener como clínica particular, sin lujos, pero con todo lo necesario y muy limpia y reluciente; fue una muy buena época de la Cruz Roja. En donde ha estado y son muchos lugares diferentes, siempre ha dejado una profunda huella: mejoras, modernización, crecimiento, etc. Esta es la marca de Juan de Dios y la deja bien clara y profunda.

Actualmente se ha incorporado en el trabajo su hijo, que sin ser médico, sí es un magnífico administrador, este es un aspecto necesario, si no indispensable para el buen funcionamiento y mejora de cualquier empresa y hay que recordar que un hospital, es una empresa dedicada a la salud, pero empresa al fin. Este apoyo brindado por su hijo le permite tener no sólo más y mejor tiempo, sino menos trabajo, ahora se puede dedicar a lo suyo que es la medicina. Bueno, aunque no creo que deje su afán de construir y crear nuevas ideas y proyectos.

A Juan de Dios lo puede ver cualquier día y a cualquier hora lo mismo en la Clínica de Especialidades, que en su consultorio o en el San Gerardo o donde sea, no sé si tenga el don de la ubicuidad o ande en un patín del diablo para desplazarse con tanta rapidez de un lado para otro. Pero bueno, ese es Juan de Dios un médico ginecólogo que durante muchos años fue el mejor y sigue siendo muy bueno, pero ahora le ha llegado mucha competencia con tanto médico joven que se viene abriendo camino como él lo hiciera hace ya tantos años. Si lo ve por ahí, salúdelo, si le puede robar un poco de tiempo platique con él, le aseguro que se va a divertir pues afortunadamente no ha perdido su carácter simpático, dicharachero y chiflador.

Gracias amable lector por compartir conmigo estas breves pinceladas que pretendieron dibujar una ligera semblanza de un magnífico Doctor que está haciendo historia en el pueblo. Le deseo un magnífico domingo en familia. Disfrútela.