El Mañana

martes, 28 de enero de 2020

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Drogas en línea

6 diciembre, 2019

Los negocios han sufrido los embates del crimen en todo el
Estado, particularmente en el sur han vivido una escalada de asaltos, sobre
este fenómeno Nuevo Laredo no está exento, pues en los últimos cinco años se
han denunciado al menos mil 746 atracos en comercios, y de éstos más de la
mitad (958) se cometieron con lujo de violencia.

Históricamente el peor en este tenor fue el 2017, un año que
el rubro sufrió más que en cualquier otro, pues se registró formalmente un
asalto a negocio cada 12 horas, dejando 677 durante todo ese fatídico año en el
que el 61.5% (417) se realizaron de forma violenta.

Netflix explora en algunas de sus series recientes el tema
de la venta de drogas en línea como una innovación en las actividades ilícitas,
pero esto no está ni tan distante ni alejado de la realidad, pues han arrestado
a 46 personas por este motivo en Laredo, Texas.

A pesar de ser una modalidad que pareciera más discreta que
el clásico vendedor misterioso en las esquinas, no deja de tener su área de
vulnerabilidad, pues mediante policías encubiertos en redes sociales se generó
el arresto de los vendedores de droga, pues trataron con personas que podían
esconderse detrás de una computadora y que traían placa y esposas, a quienes
les quisieron ofrecer mariguana y otros estupefacientes como si estuvieran
vendiendo pacas de ropa en “La Pulgosa”.

A nivel nacional no ha habido tema que sobrepase a Karen
Espíndola, un caso que para los mexicanos fue una montaña rusa de emociones.

Todo comenzó con el reporte de su desaparición cuya única
pista era una captura pantalla de la conversación con su mamá cerca de las 9:00
de la noche del martes en la que decía incomodarse con el taxista, por la
sensibilidad y notoriedad que ha adquirido la problemática, se generó una
enorme movilización de autoridades y de la propia ciudadanía, pues fue
tendencia nacional en Twitter y las demás redes sociales así como noticieros,
compartiendo el “pantallazo” y una foto de cómo iba vestida al momento de la
“desaparición”.

A la mañana siguiente trascendió que había regresado a casa
sana y salva, sin aparentes huellas de violencia y sin ganas de hablar de lo
sucedido, pero visiblemente distinta a la imagen que se había compartido de
ella viralmente; en este punto la mayoría manifestó un alivio de saber que se
encontraba bien, pero faltaban algunas piezas.

Con el pasar de las horas circularon imágenes de cámaras de vigilancia que contaban una historia alernativa, en la que se observaba desde poco después de las 4:00 de la tarde hasta avanzada la madrugada en un bar interactuando con diversas personas hasta retirarse con un sujeto avanzada la noche, en esta cronología ya no figuraba ningún taxista.

La noticia generó una ola de comentarios de todo tipo, pero en todo esto hay que entender que si bien su caso no ejemplifica lo que las manifestaciones recientes quieren visibilizar, no hay que perder de vista que la problemática está ahí, prueba de ello son las tres desapariciones de mujeres en Reynosa, que tuvo ya en una de ellas un triste desenlace y es por situaciones como esa que se debe de concientizar a la sociedad y exigir a las autoridades castigos ejemplares y resultados.