El Mañana

lunes, 19 de agosto de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Duro contra los pillos

2 junio, 2019

Ya estuvo bueno de que nuestros diputados locales solapen y se amafien con los bandidos del ejecutivo para repartirse el dinero de todo Tamaulipas, así como el propio territorio y las riquezas que se tienen en la entidad, par de tesoros (capital y bondades que da nuestro suelo) que son de todos los tamaulipecos, no de ellos. Así que salgamos hoy a votar por gente seria, para así ocupar el legislativo con personas valientes y valiosas, diputados comprometidos con el pueblo y no por paleros o socios bandidos de aquellos rufianes que tiene ahora el poder ejecutivo, el de nuestro entorno.

Con nuestro voto, este día, vamos a meter una cuña con verdaderos representantes del pueblo, para darle su valor y su función real al Poder Legislativo, que este sea el contrapeso y no el socio criminal del Poder Ejecutivo, como hasta ahora han sido en nuestro estado, así por casi 27 años, periodos de los últimos cinco “goberladrones” (cuatro del PRI y otro del dizque “cambio”, por cierto que ¿la reversa también es un cambio, en la caja de velocidades de un auto, no?).

Y ni qué decir de los alcachofas de cada pueblo, cada vez más ricos, con más propiedades que el nopal, la chía, la moringa, la sábila, la canela, el aguacate y otros.

DIPUTADOS VELETAS

Esos munícipes que les reparten buenas sumas de dinero a sus diputados locales, como es el caso de a tres de Nuevo Laredo, para que calladitos se vean más bonitos y que al Congreso sólo vayan a proponer puras cosas insulsas, no prioritarias, ¡babosadas!, como que se reconozca una fecha heroica de hace más de 130 años, así como otras sandeces, tal y como instituir en la entidad “El Día del Caballo”.

Todo este divertimiento -porque tales burlas, lo son para nuestros legisladores- se hace a costa del dinero de los habitantes de cada municipio, como el nuestro, que vemos perderse en la opacidad, nada menos que 3 mil millones de pesos cada año, así por lo menos en los últimos tres, es decir, ¡9 mil millones de pesos que no sabemos a dónde fueron!

Se llegó el día de elegir a un nuevo Congreso local, una nueva cámara legislativa para Tamaulipas, un colegiado de diputados, que velen por los intereses de todo Tamaulipas, no por los aviesos fines del goberladrón y de la bola de alcachofas rateros en cada uno de los 43 municipios de la entidad.

“Ahora es cuando chile verde le has de dar sabor al caldo”, este día usted estimado lector, usted y su familia, elegirá al diputado local por su distrito; Nuevo Laredo tiene tres distritos, o sea, un trío de legisladores representa a nuestra ciudad, pero lamentablemente no se hace uno bueno, de los tres.

Queremos todos los ciudadanos y por ello vamos a votar este día, un legislador que se comprometa a no permitir más gobiernos rateros y/o buenos para nada, como los que hemos padecido en esta ciudad (algo que toda la gente lo comenta, en todos lados, así que no es cosa nuestra).

“¡A darle! que es mole de olla”, necesitamos un legislador en cada distrito, que diga que los actuales gobernantes están haciendo mucho dinero, pero para ellos mismos y que no han hecho nada por la ciudad, no con ese inmenso tesoro como el de Nuevo Laredo.

¡NOS ESTÁN SAQUEANDO!

Pues manejar multimillonarios presupuestos de egresos (más de 55 mil millones de pesos el gobierno del Estado en este 2019 y arriba de 3 mil millones nuestra ciudad en esta anualidad), es como para que tuviésemos otra cosa, se notase a simple vista, se viera sin dificultad, que nuestras ciudades (hablemos de Nuevo Laredo) están desarrolladas, tienen servicios públicos de primera, las instalaciones urbanas son excelentes y se apoya de sobremanera a las familias más necesitadas, allegándoles lo básico.

Sería otra comunidad y no lo que tenemos ahora por ciudad, la que para empezar, huele feo, nadie lo puede negar, no en el caso de la nuestra.

La imagen generalizada, para donde uno voltee, es desagradable, el horizonte no es el de un municipio con un gobierno que ha dispuesto de 9 mil millones de pesos.

A simple vista vemos basura, millares de perros callejeros, excremento, camiones destartalados, armatostes construidos hace más de 30 años, pero que inexplicablemente se les permite operar -lo hacen a medias, pues no cubren ni la necesidad del usuario, ni las distancias convenidas en el permiso.

También padecemos pésimo servicio de recolección de basura, dada la obvia complicidad con la autoridad municipal para con los concesionarios, eso es muy notorio en Nuevo Laredo.

Y los diputados locales deben de atacar todo eso, no sólo el escamoteo directo del gran tesoro desaparecido, el capital ya citado, sino que también la mala práctica, las pésimas decisiones, esas que a los ejecutivos del pueblo les significan más dinero extra, ¡un buen!, además del que ya se embolsan del erario, eso es lo que queremos que combata nuestro siguiente legislador, toda la Cámara de Diputados en sí.

CAMBIEMOS ESTO

Porque el tráfico de influencias, las prebendas, las ventas de canonjías, las modernas patentes de corso, entre gobernantes y particulares, no sólo atropellan los derechos del ciudadano, sino que también se traduce en más dinero para los hampones de cuello blanco que manejan el poder local.

Queremos un legislativo, que exija al gobernador y al alcalde, mejores decisiones de gobierno y una inteligente y efectiva, así como también clara y transparente, utilización del recurso económico, sobre todo que ese dinero que es del pueblo, se vea aterrizado en las ciudades.

Porque ni hablar de los programas sociales, no se ve ayuda a los más necesitados, no la que da tanto dinero, el cual si no es utilizado en obras públicas, en el mobiliario urbano que requiere la comunidad, en mejorar el confort de la ciudadanía, la calidad de vida de nuestra gente, se suponía que se estaría invirtiendo para darle al pueblo medicinas, servicios, ayudas grupales, quizá en apoyos individuales para casos extremos.

O enterrarlo en drenajes pluviales y sanitarios, en alcantarillado, en redes de agua potable, ¡pero no!, tampoco se ve, el dinero no se está utilizando en ello, no se siente por ninguna parte tan tremenda suma de capital.

Y exigir al gobierno del Estado haga por Nuevo Laredo lo que le corresponde a una ciudad que le aporta tanto al Estado -y al propio goberladrón en turno-, además, que nos devuelva el Fideicomiso Nuevo Laredo Puente Tres, pues en lo que va de su administración, bajita la mano, ha escamoteado y manoteado -no se saben cifras ciertas, debido a la opacidad gubernamental- más de 300 millones de pesos que son de la gente de Nuevo Laredo.

Salgamos a votar hoy, para tener un diputado que combata las raterías, las irregularidades, las ineptitudes y las incompetencias de unos tipos, que inexplicablemente llegaron al gobierno, el estatal y el municipal, algo que no se entiende (son como la vaca arriba de un poste), porque ambos, junto con sus respectivos equipos o gabinetes, están cortados con la misma tijera, o sea, son malos, pero malo de pérfidos, de nefastos, de malvados y nocivos, no sólo de hacerse de lo que no es de ellos, sino de no saber en qué silla están sentados.

Feliz domingo, voten, para reclamarles con más ganas en los siguientes tres años.