El Mañana

domingo, 17 de noviembre de 2019

Oscar Leal
Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

Efecto canícula

18 julio, 2019

Los 40 días más calientes del año nos reciben bajo el nombre de canícula, gracias a la rotación de la Tierra en torno al rey Sol, durante 40 días registra la distancia más corta sobre este planeta en llamas, lo cual eleva la temperatura de nuestro entorno, afectando nuestras vidas en general.
Los días registran más horas con luz solar sumando altas temperaturas, afectando directamente los océanos, al calentar sus aguas, evaporando la superficie crean grandes nubes cargadas de humedad, las cuales tienden a dirigirse al hemisferio norte, estas grandes concentraciones de nubes cargadas de agua, tarde que temprano chocarán con los vientos fríos del norte y desatarán tormentas pluviales, ayudando con esto a disipar las altas temperaturas de la Tierra.
En calidad de mientras y a modo de bienvenida a esta temporada cálida nos dirigimos a las márgenes de la presa “Las Blancas”; aprovechando las primeras horas de la mañana, rompemos filas a todo motor para dirigirnos a la zona conocida como la aduana; el paisaje nos recibe con unas palizadas cargadas de edrila con profundidades de 12 pies de hondo y sus aguas cristalinas nos permiten ver perfectamente todo el fondo. Esto nos obliga a lanzar nuestros “swim baits” en tono blanco perla de cuatro pulgadas de largo, a larga distancia para evitar ser detectados por los peces; con anticipación, dirigidos al centro de las palizadas, nos dejan ver las sombras de las lobinas cuando salen de su escondite, engullendo el señuelo hasta el mero cogote “PPPOOMM” al primer lance la línea se tensa a más no poder.
Una vez que caen en el engaño y el anzuelo se incrusta en su boca, salen hacia las palizadas buscando refugio, la pelea inicia tratando de evitar una rasgadura del hilo entre las palizadas; el arco de la caña y el carrete a todo motor la acerca a la embarcación, la lucha desata una turbiedad en las aguas; por desgracia la lucha alerta a las demás lobinas y estas dejan de morder, lo cual nos obliga a movernos de lugar.
Metros más adelante llegamos a un remanso con más de 20 pies de hondo nos llama la atención; colocándonos al centro, empezamos a lanzar lombrices de plástico hacia la zona más cargada de vegetación, al tercer lance la madre de todas las lobinas se prende, tragándose el engaño logra someter la vara de la caña con un arco impresionante, la vista se torna inmejorable; el enganche desde el fondo nos permite ver toda su lucha; desde la carrera por salir en busca de ocultarse en las ramas hasta que logra insertarse dentro de un montón de edrila, sin tensar mucho la línea para evitar romperla, hasta que el pez logra ser cansado y sometido.
Una vez dentro de la embarcación, el enganche nos sabe a gloria nos permite disfrutar del mejor regalo al que un pescador tiene acceso, los mejores cinco minutos del día. Después de encestarlo es sometido a la báscula, logrando un peso de cuatro kilos y medio, la mejor captura registrada en esta temporada de canícula.
Cuéntame tu historia,
tú ya conoces la mía
viajesdepesca@hotmail.com

Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

Aguanieve