El Mañana

lunes, 16 de septiembre de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

El clásico joven: PRI vs Morena

3 mayo, 2019

“Se puede sentir respeto por el enemigo que lucha y muere por la causa que él considera justa; pero aquellos que se tambalean entre dos bandos, los que quieren estar bien con todos, los que no son enemigos de nadie cuando hay una lucha en que se juegan los destinos y futuro de una patria, esos son los verdaderos traidores”.- Pedro Armendáriz, actor de cine.

Es sabido que en los últimos años se han generado nuevos institutos políticos, pero también es de reconocer que los partidos viejos poseen esa indiscutible gran experiencia, entonces interesante será el observar en esta próxima contienda electoral a nivel local, ese ya casi inevitable enfrentamiento; por lo mismo, ser los neolaredenses partícipes y testigos de eso que hoy más que nunca emociona y suena, como es el clásico joven: PRI vs Morena.

Apenas si están despuntando las campañas de los candidatos a diputados locales, y la mayoría de la ciudadanía ya da cuenta de quienes realmente tienen ese potencial para representarlos, esa calidad política, pero sobre todo esa fidelidad al partido, a la ideología que representan, en consecuencia, convertidos en esa sinceridad y certeza de lo que al pueblo se ofrezca.

Nuevo Laredo, en esta nueva época política ha superado esos viejos tiempos en que los partidos unos buscando esa oportunidad de demostrar sus cualidades para gobernar, dirigir en este caso a esta ciudad, y esos otros por conservar ese continuismo, ese afianzamiento y apoderamiento de los principales cargos públicos, ha quedado en el pasado.

Queda claro que muchos ciudadanos de Nuevo Laredo, de ninguna manera están peleados con el PRI (Partido Revolucionario Institucional), sino más bien con la forma en que en las últimas décadas se manejó este instituto político, por quienes lo representaban, por quienes se decían ser y no eran esos verdaderos militantes.

Entonces, esa oportunidad política que por su trabajo y en todos los aspectos se siguen ganando los priistas, de participar constantemente en elecciones, deben de convertirla al menos localmente en esa fuerza generadora de confianza, en consecuencia, productora de votos a su favor.

Considerar esta y las otras elecciones que vengan, como ese estandarte de igualdad partidista, haya pasado lo que haya pasado, pero nunca como su claro fracaso, su frío sepulcro.

Entender que localmente y políticamente hablando, aquí nadie y por acciones pasadas ha fenecido, reconocer que efectivamente sí hubo heridas, pero que éstas con nuevas y positivas acciones pudieran subsanarse esos daños.

Por lo que correcto será el utilizar toda su experiencia, toda su libertad que ahora más que nunca poseen para demostrar a través de esa fidelidad, eso que quizás y como los verdaderos priistas que son al seguir permaneciendo ahí, nunca se les permitió el externar.

Le debe quedar más que claro al PRI local, que esos personajes que por muchos años convivieron y vivieron de ese hoy su tan golpeado partido político, y que cuando más se les necesitó se fueron, que se apoyaron en otras ideologías sin importar que se estaban jugando no tan sólo el prestigio de su partido, sino por igual el futuro de Nuevo Laredo y en plena lucha política, que, para la mayoría de la población de esta frontera, esa era y sin duda alguna la gente de no confiar.

Por lo que esa inevitable confrontación del PRI en contra de ese emergente partido político denominado Morena, no vendrá a marcar o a definir ese territorio en donde se piense o se estime que toda la población en general tendrá el mismo gusto o simpatía, pues entendible debe ser que tanto hombres como mujeres en edad de votar y decidir, poseen ese derecho a escoger libremente.

Por supuesto que el partido Morena tuvo esa aceptación, gozó de esa simpatía en las pasadas elecciones federales, la muestra es que se tiene actualmente a un presidente de la república salido de esa fracción partidista, mas sin embargo, no quiere esto decir que local o estatalmente, el sentimiento sea igual.

Pero algo claro sí queda, que el partido Morena ha venido a revolucionar, a despertar a muchísimos mexicanos, a sacarlos de esa sumisión, de esa obligada permanencia o aceptación a la que estaban acostumbrados.

Entonces, Morena no deberá repetir lo que otros ya experimentaron, el ser ese espacio para estar absorbiendo lo que en otros institutos políticos ya se dejó ir, o se abandonó, al estar por estas acciones en peligro de perder esa credibilidad ganada, en consecuencia, se convierta y prematuramente en ese partido sin rumbo, escaso de esa identidad que le forjaron sus iniciales miembros fundadores.

Hoy Morena debe de procurar que su candidato o candidata a cualquier cargo o puesto público se les refleje en sus ojos los colores de su propio partido, de sus ideales, y no tan sólo esa ambición de poder o avaricia.

Hoy el PRI debe de procurar que su candidato o candidata a cualquier cargo o puesto público se les refleje en sus ojos esa verdadera fidelidad, para lo mismo ser más cuidadosos y selectivos, dejar atrás viejas prácticas.

Hoy la ciudadanía de esta frontera debe de procurar que su candidato o candidata a cualquier cargo o puesto público se le refleje primeramente en sus ojos esa sinceridad partidista, en consecuencia, ese aprecio por Nuevo Laredo.

No hagan de este espacio político que brindan a la mayoría de Nuevo Laredo un espectáculo público, esa imitación de algo que se fabrica de forma repetitiva, pues esto no es futbol, ni beisbol ni mucho menos una ya adivinada pelea de boxeo mundial.

Esto, en lo que se está participando es algo serio, como serio será el de darle rumbo a este estado, a esta ciudad en la que se crece, se trabaja, se educa, con su familia se vive, todo gracias a esa verdadera, en consecuencia, atinada representación ciudadana.