El Mañana

sábado, 20 de julio de 2019

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El cuento de nunca acabar

22 junio, 2019

Ayer comenzó el verano, aunque en Nuevo Laredo pareciera que inició mucho antes por las altas temperaturas, con todo esto era inminente que comenzaran las fallas eléctricas en muchos sectores pues es prácticamente imperativo encender los aires acondicionados para “sobrevivir” los calores de más de 40 grados centígrados y miles de estos aparatos encendidos siempre exceden la capacidad de la infraestructura eléctrica de la ciudad.

Nuevo Laredo en su momento fue vanguardista en varios aspectos, como la planta tratadora de agua que era la envidia del país -que hoy es una vergüenza- y las plantas de luz estaban planeadas para un cierto volumen de la población calculando además un crecimiento moderado que hoy fue excedido y por lo tanto ya no tiene la capacidad de suministrar la cantidad que demanda la densidad poblacional actual.

Sin duda muchos neolaredenses prenden el aire acondicionado con miedo por dos razones, la primera es por el “cuentón” que va a salir en el recibo de la luz y segundo por temor a que haya un apagón y quede uno sin poder siquiera prender un abanico y las otras comodidades como la televisión e internet -que requiere un módem conectado a la luz-, pero al final como vemos que los otros vecinos tienen prendido a máxima capacidad, pues también encendemos el aire, es un cuento de nunca acabar.

Esta semana se han registrado muchas afectaciones por esta razón, hemos sabido de escuelas, centros de salud, fragmentos de colonias y demás lugares que han permanecido varias horas sin luz.

Pero este no es un problema nuevo, ha sido lo mismo por años, pero no se han tomado acciones substanciales para que la demanda esté a la par de la infraestructura de la red eléctrica en la ciudad.

Para algunos es peor que se vaya la luz en la madrugada, pues es el momento en que -casi- todos duermen y no puede uno simplemente ir al cine o un centro comercial con aire acondicionado a esperar en un ambiente fresco a que regrese el servicio en la casa, aunque sin duda no hay peor cosa que pasar las horas más intensas sin un aparato que ayude a mitigar el calor.

Además de mejorar la infraestructura eléctrica de la ciudad es necesario que se logre legislar para bajar las tarifas de la luz, pues desde hace tiempo se ha buscado -sin éxito- cambiar de 1E a 1F, siendo esta última clasificación la que corresponde a los lugares con temperaturas más cálidas y que por ende se les reduce significativamente el costo de la electricidad bajo el entendido de la necesidad de mantener aires acondicionados encendidos; sin embargo, los tecnicismos y la falta de voluntad política y/o burocrática no han permitido que esto ocurra.