El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Mario Canales
Economía sin Fronteras Mario Canales

El debate sobre el PIB

9 mayo, 2019

A partir de la publicación del INEGI sobre el dato del Producto Interno Bruto (PIB) de la economía al primer trimestre del 2019, revivió todo un debate sobre la validez del resultado.

Primero, ni este espacio, ni estas líneas pretenden cimentar aquí la última palabra sobre este mismo debate. Más bien, pretende ofrecer al lector una reflexión propia del autor, al final de cuentas esto es un espacio de opinión y no una investigación científica.

Con esa premisa, surge de inmediato la primera conclusión: en lectura de datos económicos, el contexto es rey.

No es lo mismo decir:

• Crece la economía de México 0.2% en primer trimestre del 2019, respecto al mismo periodo del año anterior, al mismo tiempo que suben también las actividades primarias de la economía 5.6%.

• Sufre la economía de México desplome de -0.2% en primer trimestre del 2019, en variación trimestral, su peor arranque en 10 años, mientras que las actividades secundarias y terciarias también caen -0.6% y -0.2%, respectivamente.

Las dos publicaciones son verídicas, los números son publicados por la misma fuente, el INEGI, pero mucho depende del cristal con que se vea. En un marco de objetividad e imparcialidad, el contexto debe ser la base del análisis. Eso es en teoría, pero en la práctica es atractivo aderezar el debate con la pimienta política -es parte de los tiempos del presente-.

Hay una delgada línea, entre política y economía cuando se refiere al análisis de este tipo de datos, como los que recién publicó el INEGI. Sí, es válido complementar el análisis cuantitativo con una variable política cuando se pretende fortalecer el análisis económico y no al revés. Es decir, no usar el dato económico para fortalecer una perspectiva política porque deja de ser una reflexión imparcial para convertirse el dato en mercenario político.

Además, el PIB ni siquiera debería definir o calificar el desempeño de una Administración; ni en seis años, ni en tres años, mucho menos en tres meses. Lo es así porque al PIB lo componen variables que no dependen todas exclusivamente de las decisiones de un Presidente. Toda economía lleva un desfase y está sujeta a factores nacionales y extranjeros, donde muchos van más apegados a la fuente económica, como lo es la oferta y la demanda, que a la fuente política.

El debate es bueno, el intercambio de ideas es sano y a veces hasta necesario. Pero, el mismo pierde romanticismo cuando nace desde objetivos ajenos a la construcción de ideas y acciones rumbo a mayor bienestar, en cualquiera de sus dimensiones.

Lo dicho en este espacio el pasado 28 de febrero, es el “espejismo de los números”. Y sí, “la mesura, la objetividad e imparcialidad” deben ser tres pilares fundamentales en la lectura de los datos económicos, como los que recién publicó el INEGI.

El debate seguirá, en simetría con los tiempos del presente. Pero, la reflexión, aquí queda.

CC

“No se trata de que el Estado intervenga en todo, pero en lo que tiene que ver con la defensa de la economía popular, sí…”.- Presidente AMLO, 2019

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