El Mañana de Nuevo Laredo

Laura García

En el G7

Laura García

29 febrero, 2020

El Hombre Invisible



Es
indiscutible que el género que se ve obligado de manera más constante a
evolucionar es el de Horror. Si bien existen elementos básicos que todo purista
amante del género disfruta el ver repetidos y respetados en distintas
producciones, lo cierto es que cualquier película, del género que sea, tiene
más probabilidad de ser exitosa y propositiva si no se limita a satisfacer a
una base de fanáticos específica.

Re imaginar
una historia clásica de horror no solo requiere adaptarse a los elementos
culturales cambiantes de una sociedad sino a la psicología de ésta, y eso es
precisamente lo que hace “El Hombre Invisible” (The Invisible Man, Dir. Leigh
Whannell, 2020), película que lo único que tiene en común con su fuente de
inspiración son el título y la idea principal, pues está basada solo vagamente
en la novela de H.G. Wells.

Cecilia
Kass (Elizabeth Moss) es una arquitecta que luego de escapar de una
traumatizante y abusiva relación con Adrian Griffin (Oliver Jackson-Cohen), un
millonario científico especializado en la Óptica, se entera que éste ha muerto
y le ha dejado una fortuna como herencia. Tiempo después Cecilia empieza a
sentirse amenazada por una fuerza que, aunque no puede ver, le es completamente
reconocible; por lo que está convencido de que Adrian no solo ha fingido su
muerte, sino que ha sido capaz de ingeniar un modo de seguir controlándola y
acosándola de manera invisible.

Lo mejor
que pudo sucedernos, tanto a los cinéfilos comunes como a los fanáticos de los
monstruos del cine clásico, fue el fracaso total que representó “La Momia”
(2017) con la cual la casa productora Universal intentaba impulsar una serie de
películas que constituirían su “Dark Universe”; este fracaso no solo ocasionó
que echaran abajo ese plan, sino que abrió un espacio creativo importantísimo,
ya que en lugar de limitar futuras adaptaciones de otras historias
pertenecientes a este “universo” por tener que apegarse a un estilo o
interrelacionarse, les da la posibilidad de tener un sello y personalidad
propios.

Gracias a
esto, esta nueva adaptación de “El Hombre Invisible” tuvo la libertad de trasladar
de la mejor manera la premisa de este monstruo hasta el siglo XXI. Los miedos
que imperaban el siglo pasado, un siglo lleno de cambios y avances
tecnológicos, tenían mucho que ver con las consecuencias brutales que podía
tener el alcance de estos avances en la naturaleza humana. Como el “jugar a ser
Dios” podría convertir a cualquier hombre en un monstruo. Esta película juega
con esa idea, pero al igual que la versión de Paul Verhoeven del año 2000, pone
a la ciencia y la tecnología como un arma de la monstruosidad humana, no como
un causante. Los monstruos de este siglo son seres humanos comunes, y su método
de ataque es el dominio mental.

Es así como
esta historia de ciencia ficción se convierte en un thriller psicológico
emocionante, impactante y, sobre todo, creíble. Ayudado en gran parte por la
excelente interpretación de Elizabeth Moss en el papel protagónico, quien
encarna a la perfección los estragos que deja el abuso psicológico en un ser
humano, y logra transmitirnos el terror que constituye el sentir que se pierde
la propia cordura.

En lo que a
dirección se refiere, es destacable el uso de movimientos de cámara, el ritmo y
la duración de algunas escenas que, aunque podría llegar a parecer que se
extienden sin razón, son en realidad lo que ayuda a crear el ambiente de
tensión y nos pone también en la posición mental de la protagonista,
haciéndonos creer que vemos algo donde aparentemente no hay nada. A su vez,
esto hace que en las escenas clave los eventos que deben ser impactantes tengan
el efecto deseado, no recurriendo solamente a efectos de sonido estruendosos.

La
violencia y el abuso psicológicos son invisibles incluso para quienes lo
sufren, y esta película no solo nos proporciona un tiempo de entretenimiento,
sino que nos hace cuestionarnos cuanta maldad, sufrimientos y daños en el mundo
son imperceptibles a la vista.

Más opiniones de
Laura García

7 marzo, 2020

Backyard: El Traspatio

22 febrero, 2020

Diamantes en Bruto

30 septiembre, 2019

AD Astra: Hacia las Estrellas

30 marzo, 2019

Dumbo

10 marzo, 2019

Capitana Marvel