El Mañana

sábado, 21 de septiembre de 2019

Guadalupe Loaeza
Artículo Guadalupe Loaeza

El karma de RR

16 agosto, 2019

¿Cómo es posible que de líder maoísta, Rosario Robles haya terminado en el extremo totalmente opuesto: el PRI? ¿Cómo es posible que después de encontrarse en la cima del PRD, como la primera mujer que gobernaría nuestra ciudad, terminara en una celda fría y sin agua en el Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla? Y, ¿cómo es posible que después de haber sido aclamada por millones de mujeres, de la ciudad, gracias a la Ley Robles, es decir la despenalización del aborto, ahora esas mismas ciudadanas le gritan ladrona?

No hay duda, esto tiene que ver con el karma de Rosario Robles (RR), el karma que le devuelve a cada persona lo que se merece en la vida en función de su comportamiento.

Algo semejante dice Wikipedia: “El karma explica los dramas humanos como la reacción a las acciones buenas o malas realizadas en el pasado (y de sus antepasados)… En las creencias indias, los efectos del karma de todos los hechos son vistos como experiencias activamente cambiantes en el pasado, presente y futuro. Según esta doctrina, las personas tienen la libertad para elegir entre hacer el bien o el mal, pero tienen que asumir las consecuencias” Si así fuera, nos preguntamos, ¿por qué Rosario Robles eligió el mal? ¿Por ambición? ¿Porque terminó contaminándose con los priistas? O porque el poder la cegó.

Su karma también quiso que triunfara en la política. En el libro “Gritos y susurros” de Denise Dresser, RR escribe un relato alrededor de la posesión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México: “El reto era enorme pero también la oportunidad de demostrar que podíamos hacerlo, que se podía gobernar con firmeza y mano suave, y que esta nueva generación a la que yo pertenecía, proveniente además de la izquierda, podía asumir la estafeta”.

Robles cuenta que se reunió varias veces con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas para platicar sobre asuntos pendientes. Su primera prueba, ya como jefa de Gobierno, fue la huelga en la Universidad Nacional, la cual llevaba varios meses sin solución. “…supimos que estábamos afrontando una de las situaciones más graves, pues se pretendía enfrentar a un gobierno de izquierda, cuyo origen tenía que ver con las históricas luchas universitarias, con una comunidad que simpatizaba, en su mayoría, con ese proyecto democrático”.

Finalmente el gobierno de la ciudad salió airoso gracias al diálogo público que fue transmitido a todo el país, lo que no habían conseguido las autoridades universitarias y el gobierno federal, “no podía permitir que la marcha se realizara por los carriles centrales y atentara contra el derecho de libre tránsito de la ciudadanía”. Poco a poco los universitarios se dispersaron, obligando con ello a que sus dirigentes negociaran. “Todos habíamos ganado. El Gobierno de la ciudad había sorteado con firmeza y diálogo lo que había sido un reto extraordinariamente difícil…”. Desde entonces, Robles ya afirmaba: “Traigo las faldas bien puestas…”.

Un tiempo después, el 3 de mayo del 2001, RR, de 63 años se vuelve a topar con su karma, y conoce al empresario argentino Carlos Ahumada, casado con su segunda esposa. Su relación sentimental le crea muchos problemas al PRD debido a los videoescándalos. Entonces se sentía tan afortunada con este amor, tal como lo demostraba en muchas de sus cartas como se publica en el libro de Sanjuana Martínez: “Las amantes del poder”: “Llegaste tú y contigo llegó otra vez a mis manos la magia, llegaron también las maripositas en el estómago y las luciérnagas que inundaron con su luz nuestro amor. Contigo he vuelto a ser mujer, plena, llena, radiante de amor”. RR renuncia al PRD, el mismo que había fundado.

Aunque Rosario juraba y perjuraba que nunca se afiliaría al PRI, por llevar a la izquierda su corazón, su karma le tenía otro programa de alta peligrosidad, el desempeño como secretaria de Desarrollo Social del gobierno de Enrique Peña Nieto. Lo que sucedió después ya es historia.

Mientras RR se encuentra en su celda de Santa Martha Acatitla, al lado de “Miss Moni”, dueña del colegio Rébsamen, y de Esperanza Gutiérrez, acusada de asesinar a dos israelíes en Plaza Artz, Ramón Sosamontes Herreramoro, uno de los colaboradores más cercanos de RR, promueve una demanda de amparo para detectar posibles órdenes judiciales para privarla de su libertad.

Hasta este momento no sabemos si RR es culpable o simplemente “un chivo expiatorio” del régimen corrupto de Peña Nieto. Lo que sí sabemos es que el karma de Rosario Robles ha sido justo pero también muy injusto.

gloaezatovar@yahoo.com