El Mañana de Nuevo Laredo

Israel Cruz Delgado

Finanzas a prueba de caos

Israel Cruz Delgado

21 noviembre, 2020

El limitado valor del dinero



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Hoy quiero compartir contigo sobre el limitado valor del dinero.
Pues bien, como de costumbre… toma tu café y comencemos.
Hay dos razones principales por las que cada vez son más los padres de familia que no hablan de dinero con sus hijos, así que no les ayudan a desarrollar habilidades para manejar sus finanzas, explicó Pearl. Para empezar, les da pavor no ser buen ejemplo cuando se trata de dinero, afirma. “Muchos cometemos muchos errores con el dinero, gastamos demasiado o pensamos que necesitamos zapatos nuevos cuando en realidad no los necesitamos”, dijo.
En segundo lugar, muchos padres de familia creen que no saben mucho sobre dinero y entonces no tienen la confianza para enseñarles a sus hijos. “Pensamos que necesitamos un doctorado en Finanzas para poder enseñarles a nuestros hijos, y eso no es cierto. Lo único que tienes que hacer es decir en voz alta lo que estás haciendo mientras lo haces”, detalló Pearl. Por ejemplo, cuando estás en el cajero automático con niños pequeños, es una oportunidad excelente para explicarles que metes dinero al banco para que esté seguro, para tenerlo cuando lo necesites y que sólo puedes sacar lo que metiste, señala.
OPINIÓN: La educación financiera es tan necesaria como la educación sexual.
Los padres también pueden aprender junto con sus hijos. “No tienes que decir simplemente que no sabes, sino que puedes decir: ‘Yo también necesito aprender más sobre esto, aprendamos juntos’”, opina Pearl. Si empiezas con sitios web de educación financiera para niños, probablemente también aprenderás a tu nivel, agregó.
¿Por qué tienes que hablar de dinero con tus hijos?
Si superas tu inseguridad sobre el dinero y hablas con tus hijos, definitivamente se beneficiarán, explicó Pearl. Los niños van a necesitar saber cómo manejar su propio dinero cuando crezcan, así que es mejor que aprendan cuando no hay tanto en juego. “Es mejor que cometan errores de 200 pesos que errores de 200,000 cuando sean mayores”, señaló.
Hay muchas ideas erróneas sobre el dinero, al igual que en otro tema que suele ser tabú entre los padres de familia: el sexo. “Ellos van a aprender muchas cosas que no son correctas o que no quieres que aprendan, así que tienes que revisarlas y asegurarte de que sepan lo que piensas al respecto”, apuntó Pearl.
Hablar de dinero con tus hijos también te sirve para inculcarles tus valores financieros, explicó Pearl. Esos valores dictan en gran medida cómo vivimos y cómo interactuamos con el mundo. Incluyen comprender las diferencias entre los deseos y las necesidades y aprender a hacer intercambios, señaló. “No puedes tenerlo todo. Puedes tener esto o aquello; estas son oportunidades para enseñarles a tus hijos a hacerlo a través de intercambios, decisiones discretas que pueden tomar respecto a las cosas que les compran”.
Cómo hablar de dinero con los niños.
Bueno, entonces ¿cómo puedes empezar a hablar de dinero con tus hijos? Para saber la respuesta, les preguntamos a algunos niños de primaria y secundaria en Nueva Jersey, Estados Unidos, como parte de una nueva serie de videos titulados If I Were a Parent (Si yo fuera papá), en la que les preguntamos cómo manejarían las cosas si ellos estuvieran a cargo.
Grace Szostak, quien inició la secundaria este año, dijo que empezaría pronto, a partir de los cuatro años. Conseguiría una de esas cajas registradoras de juguete para que sus hijos jueguen a venderse cosas para que entiendan el concepto del dinero y para que aprendan a contarlo.
Lance Jenkins, quien también acaba de entrar a secundaria, dijo que seguiría el consejo de su abuelo y les daría tres sobres a sus hijos. “Metes dinero en cada sobre todas las semanas para que tengas uno para hacer donaciones, creo; otro para gastar, y otro para ahorrar”.
Toniann Garruto, estudiante de primaria, dijo que hablaría de las tarjetas de crédito con sus hijos. “Aunque las tarjetas de crédito tienen mucho dinero, si las usas mucho terminarás quebrado. No tendrás dinero para hacer lo que de verdad quieres”, detalló.
Pearl, la escritora y experta en finanzas, dijo que los padres no deberían dudar en hablar con sus hijos de los errores que han cometido, lo que incluye hablar de los peligros de las deudas de tarjetas de crédito -algo de lo que hablaré con mis hijos y que aprendí muy bien cuando tenía veintitantos años, cuando trabajaba como reportera y no me alcanzaba para mis gastos.
Pearl también cree en darles “domingo” a los niños, pero no relacionar el dinero de la semana con las calificaciones ni con su conducta. Ella cree que el objeto de la mesada es empezar a enseñarles a los niños a ser responsables con sus finanzas. “Van a perder una parte. Van a manejar mal otra parte, van a tomar decisiones malas. Van a regalarle parte de su dinero a un amigo sólo porque quieren ser populares. Van a cometer toda clase de errores locos, pero es mejor que los cometan ahora”.
Pearl dice que los padres conocen a sus hijos y saben cuándo están listos para hablar de finanzas. “Si tu hijo está listo para esta conversación, puedes intentarlo. Si sale mal, puedes volver a intentarlo en unos meses o en un año, pero creo que nunca es demasiado pronto para intentarlo. Y si se te va el tren, tu hijo cumple 17 años y se va a la universidad el año próximo, no te rindas. Comienza cuando puedas”.
Imagina que estás parado en un gran estante de productos y de repente te preguntas. ¿Vale lo mismo el jabón de 2 kilos, que dos de 1,000 gramos de la misma marca? Esta comparación puede servir para que ahorremos o paguemos más y eso es una estrategia detrás de las promociones. Todos los supermercados tienen un plan estratégico y lo aplican de manera diaria de manera rutinaria. Esta estrategia de mercadeo es conocida como anclaje.
Por ejemplo, tome un producto que pesa 4 kilos, por ejemplo, en jabón para lavar ropa. Compara dos referencias cada una de 2 kilos de la misma marca, y puede pasar lo siguiente: que el de 4 kilos vale más que sumar los precios de los dos que pesan 2 kilos. En otras palabras, el tamaño sí importa, y en este caso, es mejor llevar los dos de empaque pequeño.
Por eso, tú puedes ver un producto de $260 pesos y al lado dos de la misma marca, pero que juntos pesan lo mismo y que valen $230 pesos. Justo detrás hay otro jabón de ropa por $300. Procederás a comprar los dos de $230 y qué pensarás “Ok, esta es la marca que me gusta y al final pagaré eso en la tarjeta de crédito” y cuando pagues habrás olvidado esa compra y ya no tendrá sentido la decisión que tomó en su momento.
Pon atención a lo siguiente, la razón de este comportamiento irracional es el fenómeno conocido como… anclaje. Que no es más que la tendencia que tenemos las personas a depender demasiado de la primera pieza de información que se ofrece (el ancla) cuando toman decisiones. El anclaje se produce cuando las personas utilizan una pieza inicial de información para hacer juicios después sobre qué es lo que “más nos conviene”.

¿Alguna vez has notado al entrar a una tienda que las primeras cosas que ves están bien organizadas y muestran el precio más caro de la mercancía nueva y el resto de los artículos están en la parte trasera de la tienda? Esa es otra demostración del anclaje.
En general, el mecanismo de la promoción apunta a por lo menos tres temas para toda tienda: salir de inventarios, obtener liquidez y posicionar mejor la marca. Muchas veces se prefiere sacrificar la ganancia unitaria para acentuarla en la salida de volúmenes mayores. En el caso de colecciones pasadas o productos perecederos, resulta más rentable incluso ofrecer la mercancía a menos precio que perder del todo la inversión hecha y aparte de eso gastar en bodegaje.
Esto es diferente a la publicidad, que se utiliza típicamente para construir la imagen de una marca y su personalidad en el tiempo. Especialmente con los consumidores, las técnicas de promoción de ventas son particularmente eficaces para fomentar el cambio de marca y juicio de los nuevos productos. Las promociones comerciales se eligen a menudo para reforzar rápidamente su distribución entre los mayoristas y los minoristas.
Pero independientemente de esta técnica gancho y que muchas veces nos hace pensar sobre lo que debemos de comprar en el súper, es importante que:
1. Llevemos una lista de compras en específico.
2. Es mucho mejor buscar ofertas en distintos supermercados.
3. Si tienes cupones, aprende a usarlos.
4. Sí, aunque no te gusten los números piensa sobre lo que más te conviene realmente.
Recuerda que en algunos tipos de tienda, encuentras ofertas sensacionales, y te llevas a mayoreo, pero… al final. No es lo que realmente necesitabas, se acabó el dinero, y ya no te alcanzó para comprar lo que sí debiste de haber comprado. ¿No te ha pasado, que te preguntas… en qué me gasté el dinero? Y sólo llevo, latas y papel. Y aunque según nosotros ahorramos, realmente fuimos víctimas de nuestra propia falta de organización, las tiendas sólo colocan las ofertas, al final nosotros somos los que decidimos qué compramos, nadie más. Tenemos como lo comenté en artículos anteriores, dominio propio, paciencia, inteligencia emocional financiera.
“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños, Porque las riquezas no duran para siempre”. Proverbios 27:23.
¡Hasta pronto!
* Instructor Financiero – Cultura Financiera
Finanzas a Prueba de Caos
Email: [email protected]
Instagram: finanzasapruebadecaos

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