El Mañana

miércoles, 17 de julio de 2019

Oscar Leal
Aventuras del Mantarraya Oscar Leal

El mejor de los regalos

14 marzo, 2019

Desde que tengo uso de memoria los momentos más felices los recuerdo con un equipo de pesca en las manos, pescando al lado de mi padre en mi infancia, pisando los años 80’s; los carretes cerrados de la marca Zebco eran lo mejor de esa época, las cañas fabricadas con un 100 por ciento de fibra de vidrio y mangos de corcho crudo no eran nada livianas y con el paso del tiempo la humedad el uso y la exposición al sol las deterioraba con facilidad, el primer síntoma de vejez comenzaba con la pérdida de su coloración, después la fibra de vidrio perdía su flexibilidad astillando su cuerpo central. Contra eso ya no había más que lamentar y bastaba con juntar todos tus domingos para comprar otra.
Ya en la actualidad sobre el siglo XXI a escasos días de llegar a mi cumpleaños 30, tras pasar mi padre por mí para invitarme a pescar, lo cual era tan normal, al inicio de cada primavera juntarnos para aplicar un par de salidas al mes y compartir tiempo de calidad pescando juntos.
Ese domingo de pesca fue muy especial para mí, al sorprenderme con el mejor de los regalos que puedo atesorar, una caña de la marca All Star médium heavy de 6.6” de largo, con mango de corcho en tono caoba, junto a un carrete de la marca Quantum tipo bait casting de 5 baleros súper silencioso, ligero y de un color cromado muy especial, para mí fue un DETALLAZO que marcó mi entrada en los equipos de pesca modernos de alta alcurnia.
A pesar de que ya existían en el mercado equipos más caros y sofisticados, ese regalo fué suficiente para motivarme a emigrar todo mi equipo de pesca a equipos fabricados con materiales compuestos de aleación que los hacían más resistentes y ligeros, lo cual te permitía realizar más y mejores lances; en suma disfrutar más cada enganche.
Después de invertir cientos de salidas a pescar, mientras me encontraba en pleno trance, luchando con un buen robalo, éste aprovechó su peso para sacarme línea del carrete y ocultarse entre unos troncos hundidos. La suma de adrenalina, desesperación y horas de uso acumuladas a lo largo de 10 años de estar a mi lado, encontraron un punto de quiebre; tras un FUERTE tirón aplicado “crashhh” el peor de los sonidos salió de mi caña y ésta se partió en dos, así mismo el carrete se intrincó, desde ese día y gracias al valor sentimental tan fuerte que me une al regalo de mi padre (quien ya no se encuentra en este mundo terrenal), conservando esa caña partida junto a ese carrete intrincado sobre una repisa.
¡Gracias a la suma de satisfacción otorgadas en cada día de pesca!
Hace días tras un anuncio en el facebook, encontré una persona que asegura se dedica a reparar cañas y carretes dañados bajo el nombre de Obama Fish Tampico, lo cual me mantiene escéptico, pero tras ponerme en contacto, me ha trasmitido la confianza necesaria para atreverme a enviarle EL MEJOR DE MIS REGALOS, hasta Tampico, con la esperanza de que los devuelva a la vida… veamos qué resulta.
Cuéntame tu historia,
tu ya conoces la mía.
viajesdepesca@hotmail.com