El Mañana

lunes, 21 de octubre de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

El muro del terror

11 agosto, 2019

Desde que somos vecinos, los gringos siempre nos han dejado en claro que no somos sus amigos, y aunque se quiera simular una hermandad entre las principales ciudades de la frontera, la realidad es que impera el interés económico sobre cualquier otro que se pretenda aparentar. Más reciente y desafortunadamente este sentimiento de odio hacia nuestros hermanos latino e hispanoamericanos que radican del lado norte del río Bravo, se ha dejado alimentar por una serie de declaraciones beligerantes y xenófobas que deliberadamente, y más motivadas por marketing político, ha hecho el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Es el caso del reciente lamentable incidente en el que perdieran la vida 22 personas masacradas por un joven de 21 años que apenas ayer confesara ante la Policía de El Paso, Texas, no sólo que él había sido el perpetrador del homicidio masivo, sino que efectiva, deliberada, consciente y premeditadamente, buscaba a “mexicanos” como blanco para asesinarlos con su rifle AK 47 comprado hace menos de un mes en una tienda de conveniencia en su natal Allen, suburbio de la ciudad de Dallas; rifle de asalto, por cierto, que al ser adquirido, motivara a la madre del asesino confeso a denunciarlo ante la Policía de su condado, alerta que fue ignorada por las autoridades.

Patrick Crusius, quien antes del atentado publicara un manifiesto intitulado “La Verdad Inconveniente” en un sitio de internet en donde se hace apología de este tipo de crímenes de odio, expone detalladamente sus motivaciones y justifica sus “razones” personales, políticas y económicas, además de la forma en que perpetraría el multihomicidio. En dicho documento de dos cuartillas, menciona en varias ocasiones que, debido a la “invasión hispana” que su país está sufriendo, la raza “blanca” será suplantada en poco tiempo de su territorio, a no ser que se armen de “valor”, ubiquen a los “aliens” y les disparen en donde sea que los encuentren.

Lori, la madre del asesino confeso, declaró ante los investigadores que su hijo era introvertido y de pocos amigos, alguien que se la pasaba la mayoría del tiempo en la computadora jugando videojuegos y chateando con personas completamente desconocidas para ella. Sin embargo, asegura que su hijo fue influenciado por grupos extremistas que le “lavaron el cerebro”, y que según ella, se radicalizó con tanto “mugrero” que bombardea al subconsciente con ideas “supremacistas”, de odio y xenófobas que constantemente están siendo repetidas una y otra vez, no sólo en el internet, sino en los medios públicos de comunicación masiva, incluyendo la radio y la televisión abierta.

Todo esto, siguió comentando la señora en pleno llanto frente a los oficiales de la ley, aunado a una política “absurda” de compra y portación de armas de fuego y municiones, en donde con el solo hecho de tener una licencia vigente y ser mayor de 18 años la ley te ampara, no sólo para poseer una pistola, sino para portar un rifle de asalto; abriendo el debate de nuevo sobre esta polémica enmienda, que para muchos, a pesar de los eventos violentos en los que desafortunadamente se siguen perdiendo vidas inocentes, es, y sigue siendo, un derecho sagrado, consagrado en la Constitución desde la fundación de aquel país vecino del norte, y cuidado con el que piense distinto.

ADENDUM

Y si queda alguna duda de la irresponsable y estúpida manera de manejar la política interna de su país, cuya principal obligación es, debe ser, la de mantener la unidad y la sana convivencia de sus habitantes, Trump en más de una ocasión ha bromeado con la idea de que efectivamente están, ante una “invasión hispana” (sic), respondiendo, también en más de una ocasión, cuando en sus mítines algún zonzo como él, cuando hace mención de los migrantes, grita desde la cobardía del anonimato: “shoot them” (dispárenles), con una sonrisa tenebrosa, y todos aplauden.

Y para echarle más lumbre al fuego, se presenta en donde de antemano le dicen que “no es bienvenido”, y no sólo se toma la foto con él bebe que quedara huérfano de padre y madre quienes murieran acribillados cubriéndolo y salvándolo de las balas, sino que Trump posa sonriendo con el dedo pulgar hacia arriba en señal de aprobación a su muro del terror.