El Mañana

viernes, 13 de diciembre de 2019

Adolfo Mondragón
Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

El quinceañero Centro Cultural

2 noviembre, 2019

En estos días estamos celebrando los quince años del Centro
Cultural, bueno al menos del Teatro Principal que fue la primera etapa que se
terminó. Por cierto, la noche de su inauguración dentro de la programación del
Festival Internacional Tamaulipas (FIT) y como acto inaugural, le correspondía
al Ballet de España presentarse; sin embargo, adujeron que el piso no estaba en
las condiciones adecuadas y se negaron a participar, posteriormente nos
enteramos que la verdadera razón fue que no les había llegado el camión con su
vestuario. Sudamos la gota gorda ese día, nos sentimos indefensos y desarmados.

Afortunadamente ya estaba en la ciudad el Ballet Nacional de
Cuba de la “Prima Ballerina” Alicia Alonso, la que se ofreció a inaugurar el
teatro y el festival. Inauguración de lujo con un evento de nivel mundial, esa
noche quedará para los anales. Su actuación fue soberbia y demostró que el piso
estaba en perfectas condiciones, al día siguiente se presentaría finalmente el
Ballet de España, que bueno, al fin la Madre Patria, cautivó también al
público. Así inició el Teatro Principal del Centro Cultural, cientos de eventos
más llegarían a este lugar de privilegio.

A la sazón, era presidente del patronato del Festival, Alma
Gloria Pérez de Reséndez (una de las muchachas más bonitas que ha dado el
pueblo). Alma Gloria luchó denodadamente por la construcción del teatro, en un
principio eso era lo que se pedía, sólo un teatro, dado que el Teatro de la Ciudad,
realmente no es un teatro, sino sólo un auditorio, ya que carece de tramoya;
sin embargo, finalmente se aprueba el Centro Cultural en su totalidad, casi no
dábamos crédito cuando vimos el proyecto completo. Rebasaba con mucho nuestras
modestas expectativas.

En la siguiente administración, con Daniel Peña en la
Presidencia, se continuó con la magna obra y se construyó el Museo de Historia
Natural con la asesoría del Museo del Desierto de Saltillo, Coahuila. No se
escatimó gasto en su construcción y hasta la fecha es un espacio que sigue
ofreciendo un magnífico servicio a la ciudadanía, principalmente a los
estudiantes, sobre todo los chiquillos de preescolar y primaria se quedan
maravillados ante el espectáculo de las piezas. Desde entonces se capacitó a un
grupo de jóvenes para que ofreciera las visitas guiadas y diera toda la
explicación pertinente.

Sería hasta la administración de Ramón Garza Barrios cuando
finalmente se concluyó el Centro Cultural en su totalidad, ya que él construyó
el Museo de Arte “José Reyes Mesa”, llamado así en honor al pintor tamaulipeco,
tal vez el último de los muralistas y contemporáneo de Frida Kahlo y Diego Rivera,
quien por cierto alcanzó a inaugurarlo y donó una pintura para iniciar el
acervo del museo. Se habilitó el espacio para actividades infantiles y las
oficinas administrativas del museo. También se adquirió la escultura que marca
la entrada al Teatro Principal, una obre del famoso escultor Jorge Marín,
bautizada por el pueblo como “El Hombre Pájaro”, aunque su título original es
“Bernardo Oriental” y no nos pregunte porqué, mejor pregúntenle a Jorge Marín.

Por cierto, que Ramón Garza también tuvo el tino de
restaurar la estación de ferrocarril y crear Estación Palabra, espacio cultural
dedicado a la literatura, también se restauró y rescató el edifico de la Antigua
Aduana con un trabajo de verdadera filigrana del arquitecto y doctor Eduardo
Alarcón Cantú. Se dedicó a sala de conciertos, la “Sergio Peña” para recordar
al concertista del pueblo; recuerdo que Alejandro Treviño se dio a la tarea de
recolectar dinero para la adquisición de un piano de concierto, Tecla por tecla
y se compró un magnífico y soberbio piano Stanwey. La misma Alma Gloria
acompañó a Sergio Peña y a Alejandro Treviño a San Antonio para su compra.

Triste y lamentablemente no se le ha dado el mantenimiento
adecuado al Centro Cultural, el cual ya ofrece serios daños y gran deterioro
tanto en los exteriores como en el interior y a 15 años del inicio de su
construcción, ya le hace falta su “manita de gato” antes de que requiera un
zarpazo de tigre.

 En fin, de cualquier manera sigue siendo un espacio de privilegio aunque extrañamos aquellos años del FIT (Festival Internacional Tamaulipas) en el que pudimos admirar espectáculos de ópera, orquestas sinfónicas, los mejores ballets incluyendo el Ballet Nacional de Amalia Hernández; pero bueno, siempre vendrán tiempos mejores, esperamos que pronto se pueda recuperar esa dinámica cultural que tuvimos hace años.

Gracias amable lector por la gentileza de su atención, le deseo que pase un espléndido fin de semana en familia, disfrute el friito, dura muy poquito. Y recuerde las sabias palabras que decía la abuelita de un amigo: “Jito, no semos nada, y si semos, semos bien poquito”.

Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

Obligado: Evo

Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

La J.F.M.M.