El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

El rol de los medios en la 4T

28 julio, 2019

Desde que tengo uso de razón, nunca jamás había escuchado un intercambio abierto y genuino de ideas entre un periodista y el presidente de nuestro país. Normalmente se contaba con un control férreo de la información pública y en el mejor de los casos, se tenía una serie de entrevistas a modo, cuidadosamente maquilladas, resultando en una simulación de apertura, cuando en la realidad existía una represión mediática orquestada desde el poder político y auspiciado por el poder económico, y nadie decía nada.

El martes pasado nos despertamos con un interesante debate entre el periodista Arturo Rodríguez, de la revista Proceso y el Presidente de la República, como ha habido ya varios en este inicio del nuevo gobierno. Lo interesante de este tema en particular que se discutía “tet a tet” entre los protagonistas era precisamente el rol que, desde la visión de Andrés Manuel debían optar los medios de comunicación, sin dejar la crítica objetiva del ejercicio periodístico, garantizando la libertad de expresión, pero defendiendo en todo momento el interés del pueblo.

Se intensificó la discusión cuando el presidente López Obrador argumentaba que a pesar de que la revista en cuestión “no se había portado bien con nosotros, sin ser reproche”, dando entender que Proceso estaba obstaculizando el esfuerzo opositor al régimen corrupto, cuando el periodista de la fuente lo increpó diciendo que, “no era papel de los medios portarse bien con el poder”, a lo que AMLO le explicó que estaba de acuerdo, sin embargo, hizo uso de la historia para recordar que “todos los buenos periodistas han apostado a las transformaciones, más aun cuando éstas intentan derrocar las injusticias sociales”.

En su relatoría, el presidente destacó el rol de Zarco y de los hermanos Flores Magón, quienes recordó, tomaron partido como buenos liberales en la lucha de la república restaurada, “…es muy cómodo decir ser independientes, o que el periodismo no tiene por qué tomar partido, o no apostarle a la transformación y seguir criticando para conservar un régimen corrupto”, a lo que Arturo Rodríguez le contesta que, “el rol del periodismo es informar”; “…pero ni eso se hace con objetividad, se desinforma a la gente, se dicen mentiras y verdades a medias con el único objetivo de desviar la atención de los verdaderos temas que son realmente importantes”, termina diciendo el Presidente.

Celebramos esta nueva forma de comunicación social, en la que la pluralidad, libertad y transparencia son ahora la regla, sin censura ni autoritarismo como a la que lamentablemente estábamos acostumbrados. Lo importante sería saber de qué lado se encuentran específicamente los diferentes medios de comunicación, y particularmente cada periodista. Sería necesario transparentar cuáles son los intereses detrás de éstos, así como esclarecer la razón por la cual la mayoría de los hoy “golpeadores” son los mismos, no sólo que callaban ante el atraco del régimen corrupto, sino que eran éstos mismos auspiciados y subordinados por el poder económico, que era lo mismo que el poder político.

ADENDUM

Raro y desconcertante resulta que ahora que se ha emprendido una lucha frontal contra la corrupción, específicamente con las acciones en contra de los monumentos de la impunidad que representaban la defensa de los malos gobiernos anteriores del PRI y del PAN, quienes se hicieron de la vista gorda ante el saqueo a PEMEX, sólo por citar alguno.

Las órdenes de aprehensión dictadas en contra de Carlos Romero Deschamps y de Emilio Lozoya Austin, y entorpecidas por el Poder Judicial, no han sido nota destacada en la mayoría de los medios de comunicación.

Ahí se da cuenta, estimado lector, estimada lectora, que muchos de ellos están bien metidos en el ajo, o peor aún, sienten pasos en la azotea por ser cómplices del robo a la nación.