El Mañana de Nuevo Laredo

Luis Pérez-Benítez

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Luis Pérez-Benítez

29 diciembre, 2020

El tiempo



Un par de días más y estaremos terminando otro año, pero ahora con el agravante de la pandemia, monstruo invisible con el que la humanidad ha tenido que convivir durante todo el 2020. Pero, ¿qué es el tiempo? Pregunta que se ha hecho la humanidad durante siglos, desde que el hombre como animal ya pensante se estrena en la tierra y que una vez sedentario y con más tiempo para sí, comienza a cuestionar su existencia, su razón de estar, de ser, su realidad, su circunstancia y situación de enorme soledad dentro de la inmensa y extraña naturaleza que lo rodea, lo que aún en pleno siglo XXI sigue siendo una incógnita.
Buscando literatura para tratar de digerir las complicadas teorías y conceptos científicos tan confusos, rebuscados y elevados respecto a la esencia de la teoría del tiempo, encontré que muchos personajes han tratado de explicarla mediante ideas menos elaboradas y más románticas, conteniendo sencillas descripciones y conceptos para tratar de entenderla.
Tal es el caso del prolífico maestro literario y poeta José Emilio Pacheco que en su obra llamada ‘’Los días que no se nombran’’, nos ilustra con los siguientes pensamientos: “A los ocho años abrí un viejo reloj y desmonté su inexpresable misterio: ruedas, ejes, resortes, no sé qué más. Desde luego no pude recomponerlo ni hallé en sus piezas el secreto del tiempo. Sabía que el tiempo estaba en él sin poder mirarlo y que pasaba por mí y me iba dejando. Hoy ni siquiera podría abrir el reloj y el tiempo que me borra es mayor misterio. El hoy ya se fue, se hizo mañana de pronto y no sé qué decirle al día sin precedente que me interroga y no me reconoce. Al cabo de tanto ayer encontré un gran futuro, por fin la edad de oro, como dicen, el buen tiempo, la bella época, la que soñó cada una de las generaciones de los muertos. Pero qué desgracia el futuro también pasó y hoy se ha perdido en el ayer terrible. El ayer no resucita, lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza. Así pasó por mí el año pasado. Pasé a través de él como si fuera un fantasma. Pasó por aquí sin vernos. A su paso dejó más muertos y fue a morir entre los otros pasados. Por eso para nosotros sólo existe el después. El instante que es, se va, se fue y nada pudo asirlo y todo es jamás para siempre”.
Más relajado y menos poeta, otro personaje que habla del tiempo en una canción muy conocida del siglo pasado es Renato Leduc, inspirado tal vez en la novelista francesa Francoise Sagan, interpretada por José José y el Maestro Marco Antonio Muñiz, en la que resalta la importancia de conocer el tiempo, amar a destiempo y a la dicha inicua de perderlo; por su parte, el escritor brasileño Joaquim Machado concluye recio y sin miramientos: Nosotros matamos el tiempo, pero el tiempo nos entierra. Por ello debemos de iniciar el año 2021 con la promesa de aprovechar cada segundo, cada minuto y cada hora de cada día, trabajando con ahínco y gusto, enfrentando la pandemia con responsabilidad y los problemas económicos que se avecinan y disfrutando de las muchas cosas bellas e importantes que tenemos en la vida, sobre todo a nuestros seres queridos.
Luego entonces hay que darle Tiempo al tiempo, aprovecharlo, tenerle respeto y tratar de detenerlo, aunque no podamos, porque tarde que temprano, el tiempo nos va a sepultar. Feliz año nuevo. Hasta pronto.

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