El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

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El último viaje de Polo

23 marzo, 2019

Por segundo día consecutivo se presenta en la Carretera Nacional un accidente de tráiler en el que se desquicia el tráfico de Monterrey hacia Nuevo Laredo, el primero ocurre porque el chofer dormitó a la altura del Kilómetro 163 y el segundo y más fatal en el 157, presumiblemente por la misma causa.

Los rangos de horarios, tramos y causas probables son muy similares, pero revisando ambas escenas no se encuentra ningún daño o condición visible que pudiera derivar en percance, es decir, no hay baches, curvas ni nada, lo que eleva la incógnita.

En redes sociales la mayoría atribuyó el incidente al cansancio, lo que abrió el tema de cómo -a percepción de los ciudadanos- se explota a los choferes con jornadas maratónicas.

En este tema surgieron inmediatamente las comparaciones con las restricciones para los choferes en Estados Unidos que deben de apegarse a una bitácora que no les permite esas jornadas tan extensas a un solo chofer e incluso usualmente deben tener relevos para los viajes largos.

En las publicaciones del triste suceso en donde perdió la vida a quien los usuarios identificaron como Polo Maldonado, se convirtieron en el muro donde sus compañeros traileros pegaron sus condolencias y lamentaron su muerte, señalando muchos de ellos que ningún chofer está exento de esa situación, algunos comentarios coinciden también en señalar la incertidumbre para ellos y sus familias cada vez que salen a carretera.

Para Polo, este fue el último viaje, quedó relativamente a pocos kilómetros de llegar a Nuevo Laredo, donde lo esperaba su familia y pasaría el fin de semana como la mayoría de los transportistas que se reincorporan hasta el lunes.

Su muerte no debe ser en vano, a los dueños de las líneas de transporte debe servir para replantearse sus esquemas de trabajo, pues evidentemente algo no está funcionando, a los propios choferes les queda el recordatorio de la importancia de manejar descansados.

Lamentablemente en las carreteras mexicanas no hay suficientes áreas de descanso y otras medidas para combatir la fatiga en los conductores.

En los últimos días muchos neolaredenses han mencionado sentirse cansados y andar en modo “zombie” atribuyéndolo al cambio de horario; y es que según algunos estudios uno tarda al menos dos semanas en adaptarse, es aquí donde nos damos cuenta que una sola hora hacia adelante o atrás en nuestro horario hace toda la diferencia, pero no suele traducirse -al menos no se percibe- como un ahorro en el consumo de electricidad, pero sí en aumento a la somnolencia.

Es aquí donde el cansancio resurge como en el tema anterior, pero es particularmente peligroso y en el caso de ayer hasta mortal.