El Mañana

viernes, 19 de julio de 2019

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El zarpazo del tigre

18 junio, 2019

Desde la noche del domingo circuló con fuerza la publicación de una mujer relatando lo que presenció en el zoológico, se trataba del incidente en el que un tigre blanco de tamaño mediano que había sido sacado para convivir entre la gente -incluso para tomarse fotos con él- hirió a una niña de entre 3 a 5 años.

Acto seguido, se ve al papá corriendo con la niña -presuntamente ensangrentada- en brazos, la llevan al Hospital San Gerardo, donde permanece por un par de horas y le realizan curaciones para después darla de alta.

Ayer la niña se encontraba en Especialidades estable, pero bajo observación, pues según varias versiones el zarpazo fue en la cabeza y debió recibir algunas suturas.

Durante todo el día de ayer ante la falta de información oficial abundaron las conjeturas, este medio impreso se dio a la tarea de visitar todos los lugares involucrados, en este caso el zoológico y dos hospitales para confirmar lo ocurrido.

En el zoológico y el gobierno municipal prevaleció el hermetismo, pues la titular Gina Ferrara dijo que el Municipio emitiría un comunicado, pero hasta el cierre de esta edición no ocurrió, en cada rincón del gobierno que se cuestionó por una versión oficial sólo hubo negativas.

Los hospitales también fueron reservados; sin embargo, en su caso es entendible, pues además de ser entes privados, protegieron la confidencialidad de su paciente, además de que los mismos familiares pidieron discreción, esa parte es muy respetable.

En todo esto el Municipio las lleva de perder, pues exponer a un tigre al público en general, especialmente niños, es por demás peligroso y aunque no hayan ocurrido muchos incidentes graves, esta situación no deja de ser riesgosa, pues son animales que no están exentos de recurrir a sus instintos.

Algunos dicen que el tigre realmente no tiró un zarpazo “rápido y furioso” sino un ligero manotazo, el problema aquí es que las extremidades de los tigres son pesadas y sus garras filosas, por lo que una caricia de ellos es un tremendo golpe y rasguño para los humanos.

El domingo era un día festivo, e incluso en un domingo cualquiera hay mucha gente en el zoológico, para un animal de esa naturaleza “engentarse” puede resultar en una situación muy tensa y por ende provocar actitudes un tanto fuertes; si pasa con humanos, ¿no pasará con tigres?

Recientemente nos encontramos a personal del zoológico en algunas “callejoneadas”, cargaban con ellos algunas serpientes y ofrecían tomarse la foto por algunos pesos, al cuestionarlos sobre los posibles riesgos, éstos aseguraban que se les aplicaban algunos calmantes.

Regresando a lo del tigre, al final de toda esta situación nos queda el cuestionamiento ¿y si el tigre hubiera mordido a la niña?; afortunadamente no fue la situación, pero sí estuvo expuesta a eso; por ello es que se toman medidas en los zoológicos, para evitar situaciones como esta y peores.