El Mañana

martes, 22 de octubre de 2019

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Río Revuelto Los Redactores

En 30 días

15 julio, 2019

Pues Henry Cuéllar anticipa que en menos de un mes estén ahora sí las carpas para procesar de 200 a 250 migrantes diarios, es decir, el movimiento que esperábamos hace unos días no se canceló, sólo se pospuso.
Un flujo de esta magnitud en cualquiera de los dos sentidos (de Nuevo Laredo a Laredo y viceversa) es definitivamente una situación que requiere tomar precauciones especiales para evitar problemas.
La desesperación de algunos migrantes ya los ha llevado en algunas ocasiones a intentar cruzar de manera forzada; aunque para algunos es entendible -al ponerse en sus zapatos- es un acto que afecta a todos, pues provoca el cierre temporal del Puente 1 -generando retrasos para quienes cruzan legalmente- y afecta a quienes lo intentan.
El gobierno norteamericano está más que preparado para reaccionar en breve en caso de intentos de cruce forzado, lo han demostrado en varias ocasiones en escenarios reales y en sus constantes ejercicios, por lo que no es precisamente una buena estrategia para los migrantes intentarlo.
El segundo y más clásico de los escenarios es cruzar ilegalmente por el río, pero al menos los africanos y cubanos no lo han intentado mucho, además de que es mucho más peligroso, es una ‘estrategia’ más popular entre migrantes mexicanos y centroamericanos.
Cualquiera de los dos escenarios no son viables para los migrantes que quieren hacer las cosas en forma, pues por más desesperante que es para ellos esperar meses en Nuevo Laredo pasando una serie de carencias, es su única opción si quieren obtener el asilo político y con esto el sueño americano; no hay otra forma, más que esperar.
Mientras están en Nuevo Laredo, dependen en gran medida de la caridad; los africanos en particular se han mostrado un tanto más temerosos de las repercusiones legales, por eso -y el idioma- no se atreven a trabajar pues el permiso que tienen les prohíbe esa parte; los cubanos tienen la misma restricción, sin embargo ellos por lo regular si se animan a tomar algunos empleos; es común verlos en barberías y otros negocios trabajando, aprovechando que tienen mayores posibilidades de pasar un poco más desapercibidos.
Sin duda debemos intentar comprender su situación, por lo que han pasado, aunque también los migrantes deben comprender que tenemos como ciudad nuestras carencias y problemas que atender; hay muchos migrantes que son agradecidos con la ayuda que se les brinda, pero no todos son así.
La pregunta para muchos es cuánto más durará esto, pues si bien Nuevo Laredo no es ajeno al fenómeno migrante, estamos en una temporada particularmente difícil en este tenor.