El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

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Opinión Los Redactores

¿En dónde los van a colocar?

28 junio, 2019

Desde hace días se anticipaba que a partir de hoy se registraría el regreso -al lado mexicano- de muchos migrantes que se encontraban ya en espera de que les fuera resuelta su solicitud de asilo político en los Estados Unidos.

Por experiencias previas la mayoría se cuestiona ¿en dónde los van a colocar?, pues en Nuevo Laredo y otras fronteras ya se vivió la problemática de la saturación de los albergues y lo que esto implica.

Durante los momentos más críticos vimos cómo decenas de migrantes africanos se encontraban en cruceros de toda la ciudad, buscando ganarse algunos pesos para poder comer.

Aunque los albergues -varios de ellos por sus propios medios- brindaban el alimento que podían a los migrantes, sus porciones eran realmente muy modestas, por lo que era imperativo que salieran a buscar comida.

Son pocos los albergues y muy limitados sus recursos, sólo imagine dar desayuno, comida y cena a más de 300 personas todos los días.

Aunado a esto, las necesidades especiales que tienen los más pequeños, pues son muchas las familias que tienen niños en edad preescolar y que requieren cuidados e insumos adicionales, como pañales, Gerbers, etcétera.

Además, hay también migrantes embarazadas a punto de dar a luz y bebés recién nacidos que no deberían estar en esta clase de ambientes.

Previo a este fenómeno, era poco común ver niños migrantes en los albergues, ahora es muy frecuente, incluso en ciertos momentos conforman una tercera parte de este segmento.

En este anunciado regreso algunos anticipan que el ambiente sea un poco más tenso, pues se trata de personas que ya se veían en territorio americano y de un momento a otro dan un paso hacia atrás y se eleva la incertidumbre sobre si les será aprobada la solicitud de asilo o si deberán resignarse a quedarse en México.

Esta situación no sólo impacta a los migrantes, sino al lugar donde se queden; hace tiempo en Tijuana quedaron varados cientos de africanos y haitianos, en algún punto se integraron a la sociedad pacíficamente e hicieron un asentamiento -irregular- en la periferia de la ciudad; algo muy similar a la “Blanca Navidad” que tenemos en Nuevo Laredo.

La imagen de un niño muy humilde sentado degustando una pizza con otros niños que llevan uniforme escolar, ha circulado con fuerza con un gran mensaje de solidaridad.

Es sólo una foto que al observarla a detalle uno deduce muchas cosas, aunque la mayoría son conjeturas, tienen sus bases, pues se intuye que los niños se cooperaron para pagar la pizza y los refrescos y que al encontrarse con el modesto niño que deja su canasta de lo que parecen ser chicles que vende, para sentarse a comer ante la invitación de ellos.