El Mañana

domingo, 25 de agosto de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

En el Palenque, las próximas juntas de cabildo

2 agosto, 2019

Muy lamentable para Nuevo Laredo es, que el cabildo demuestre esa rebajez y falta de cordura como representantes del pueblo, como algo vergonzoso deberán estar considerando ese pleito verbal, al lograr con eso, esa falta de respeto a ese recinto, poniendo en duda si en verdad son dignos de ahí sesionar, o de plano ya realizar en el Palenque, las próximas juntas de cabildo.

Bueno sería saber, en dónde quedó el alcalde como autoridad, en dónde quedó el secretario del Ayuntamiento, en dónde quedaron los reglamentos o estatutos que rigen a ese tipo de reuniones, dónde quedaron las sanciones, por qué no se interrumpió y se solicitó el abandonar el recinto a los involucrados de esas malas acciones.

Si estas actitudes fueron con la intención de demeritar la actuación del alcalde, sí que lo lograron, pero no hay que olvidar, que toda la planilla municipal incluyendo regidores, síndicos, jefes de departamentos, directores, entre otros, son responsables por igual en el estado en que se encuentre la ciudad, ya sea por acción o por omisión.

Cierto es, que en otras administraciones municipales situaciones desagradables se han manifestado una y otra vez entre miembros del cabildo, pero bueno sería entender que reclamo vale más, el que un pueblo le hace a su autoridad por un incumplimiento, o el que sus miembros se peleen entre ellos mismos tan sólo para defender sus ideologías o problemas personales o políticos.

La memoria política de Nuevo Laredo a través de los años, ha registrado eventos por igual nada agradables para muchos funcionarios o miembros de alguna administración municipal.

Recordar a algunos regidores siendo correteados por calles y plazas, con las vestimentas casi destrozadas por ese pueblo enardecido, que se siente traicionado.

En Nuevo Laredo, se ha dado cuenta de escenas en donde la gente inconforme incluso se ha posesionado de la silla del alcalde para demostrar por quiénes está ahí, demandar hacia ellos respeto.

Se han llenado más de una vez las oficinas del recinto municipal solicitando audiencia al alcalde, cometiendo infinidad de desmanes al no recibirlos, al no lograr respuesta alguna.

La población ha sido testigo de varios alcaldes que han optado el salir por la puerta trasera de su oficina, prácticamente huyendo del pueblo, de sus responsabilidades, al ver en sus ojos el coraje, las ganas de encararlo para reclamarle.

Pero al menos es válido que el pueblo exija de esa manera algo que se le prometió, más si esas necesidades son urgentes, de uso diario, para el bienestar, salud, convivencia de ellos mismos como pobladores de Nuevo Laredo.

Claro está que a través de las décadas, de las distintas administraciones municipales, los dimes y diretes entre ellos como autoridad siempre han fluido, por igual se han manifestado una y otra vez.

Cierto es, que en su mayoría son de problemas partidistas, por ese ánimo de demostrar que son superiores, no tan inferiores o para dignificar a su investidura como representante de una ideología.

Pero equívocamente todo externado ahí, en el sitio menos indicado como es el edificio municipal, en las propias juntas de cabildo, en donde se supone se va a desempeñar un trabajo en bien de su comunidad y no a ventilar asuntos de partidos políticos.

Entonces, para la ciudadanía entera, con alta seguridad que estas recientes acciones del cabildo actual, le están demostrando que todo eso se realiza ahí, a esa falta de respeto, de disciplina interna entre ellos.

Entonces, para la ciudadanía entera, con alta seguridad que estas recientes acciones del cabildo actual, ponen en evidencia, que todo se puede esperar, en una administración que no tiene ni pies ni cabeza para su trabajo organizar.

Entonces, para la ciudadanía entera, con alta seguridad que estas recientes acciones del cabildo actual, confirman que en su mayoría de políticos no tienen nada, que no poseen ese sentimiento, ni simpatía por trabajar a favor de su pueblo.

Esos ánimos, esas actitudes, esas fortalezas personales, y como representantes de un cabildo, deberían ser externadas, direccionadas y con mucha más fuerza, pero para bien de su propia comunidad.

Pues de ser así, entonces válido sería el reclamar, incluso protestar cuando no se le brinde, o se le permita brindar a través de su representación ciudadana, eso que solicitó, que por igual le solicitaron, así sean reconocidos por su gran lucha.

No debe ser permisible en sus personas, bajo esa investidura que tienen, que se actúe de una forma arrebatada e impulsiva; ante ese comentario, el escuchar debe ser ese primer paso, si es necesario, ventilarlo a puerta cerrada ante el alcalde o del ayuntamiento secretario, si es personal en otro sitio discutirlo.

Entender y muy bien que un cargo de representación ciudadana no es para sentirse superiores, faltarle el respeto al alcalde, al resto del cabildo, a los propios compañeros, ante las adversidades siempre se debe actuar y resolver todo como caballeros, nunca amarrar navajas, ni desafiar como galleros.