El Mañana

domingo, 08 de diciembre de 2019

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En Tamaulipas ¿cuál austeridad?

22 enero, 2019

En al menos 17 estados al definir sus respectivos presupuestos para el 2019, sus Congresos locales hicieron caso omiso de la austeridad propuesta por AMLO, y aprobaron un incremento de recursos en comparación con el 2018.

Esos aumentos van desde los 2.4 millones de pesos -en la Cámara de Diputados de Chiapas-, hasta los 84.2 millones que se adicionaron los de Tamaulipas, quienes con un aumento del 65% aprobaron el mayor incremento de todos los estados, pasando de 156 a 240 millones, según la revisión que hizo El Universal a los paquetes fiscales.

Casi 90 muertos y más de 50 heridos es una tragedia mayúscula, todo por una negligencia masiva; situación que resulta increíble para muchos que un grupo de cientos de personas se congregaran en un punto donde brota a borbotones combustible -que está de más decir es peligrosamente flamable- y empaparse para llenar recipientes relativamente pequeños.

Es un triste episodio que ha quedado enmarcado en la historia del país, muchas vidas qué lamentar y otras tantas que están al borde de perderse; por un lado -efectivamente- se expusieron ellos mismos de forma innecesaria al peligro, pero ¿cree usted que es razón para condenar sus muertes?

Esa polarización en las opiniones ha mostrado un rostro frío de un segmento de la sociedad que dice alegrarse de lo acontecido como una lección de las consecuencias del robo del combustible, pero esta perspectiva deja de lado la vida humana.

Por otro lado, está quien apoya la intención de que familiares de las víctimas obtengan una compensación de parte del gobierno -se dice que de 10 millones por fallecidos y 5 millones por heridos-, algo que para el primer grupo aquí descrito y una gran mayoría considera absurdo, pues sin necesidad de defender al gobierno, se entiende que este incidente se da en medio de que un grupo de personas estaban cometiendo un robo.

La presencia de militares que “no hicieron nada” más que presenciar el robo, llega también en un contexto de que eran superados en número por los pobladores, quienes a pesar de estar cometiendo un ilícito, eran civiles desarmados a quienes no se pretendía someter, sino que iban con la instrucción de persuadirlos de que por su seguridad se retiraran del lugar, a lo que evidentemente hicieron caso omiso.

No se trata de condenarlos, pero tampoco de olvidar que -como dice el dicho- “si juegas con fuego, te puedes quemar”, y citamos esta coloquial frase sin afán de ofender, sino de recordar que desde muy pequeños nos advierten de esta clase de consecuencias.